#1 Les Baux-de-Provence
Les Baux-de-Provence se despliega sobre un entorno de acantilados calcáreos y callejuelas medievales que recuerdan a los pueblos serranos de la provincia de Málaga. Este pueblo encaramado destaca por sus restos históricos, sus vistas panorámicas a la sierra de los Alpilles y experiencias como las Carrières des Lumières. Entre paseos por la garriga, arquitectura antigua y el carácter provenzal, es un destino que combina patrimonio y naturaleza para quienes buscan autenticidad en el sur de Francia.