Visitar Palasca
Palasca es un pequeño pueblo medieval que se remonta a finales del siglo XI, situado a las puertas de la Balagne, una región en el noroeste de Córcega. Su economía local se ha volcado tradicionalmente hacia la agricultura y la artesanía, destacando sus plantaciones de olivos, almendros y cidros. El pueblo cuenta con una iglesia del siglo XVI que alberga un notable campanario de cuatro pisos, además de mobiliario y órganos de gran valor. La localidad se encuentra muy cerca del désert des Agriates, antiguas llanuras que fueron cultivadas por los italianos durante el periodo en que Córcega estuvo bajo el control de la República de Génova.
Los restos de Palasca
Palasca conserva varios edificios en ruinas que dan fe de su larga historia, empezando por el château San Colombano de Giussani, que fue saqueado e incendiado por el pueblo antes de ser reconstruido. Erigida a 738 metros de altitud sobre un pico calcáreo, esta fortaleza perteneció a los Marquis de Massa et de Corse, quienes controlaban esta parte de la isla, conocida como el Pieve d'Ostricone. Estos fueron derrotados en una guerra contra los genoveses en agosto de 1289 y el castillo fue abandonado poco después.
Las rutas de senderismo en los alrededores de Palasca llevan hasta el antiguo poblado de E Spelonche, hoy en ruinas, que se cree fue abandonado tras una epidemia de peste que azotó la región. Allí también se encuentra una capilla de estilo románico primitivo.
Palasca y sus playas
La región de Palasca es un destino ideal para quienes buscan costa, gracias a sus bonitas playas, como la aislada playa de Lozari, donde es posible practicar deportes náuticos como kayak, catamarán o moto de agua. Desde Palasca también puedes llegar a la plage de l'Ostriconi, un paraje protegido. Este tramo del litoral es el punto de partida del sendero de los aduaneros, una caminata de tres días que llega hasta Saint-Florent. El camino está salpicado por torres vigía que datan de la ocupación genovesa.
Los 35 kilómetros de costa de Palasca bordean el désert des Agriates, antiguas llanuras cultivadas que fueron propicias para la cría de ovejas. El litoral, que aquí recibe el nombre de Vallée de l'Ostriconi, es una zona húmeda flanqueada por dos estanques que favorecen la biodiversidad y la proliferación de numerosas aves, reptiles y anfibios: les étangs de Foce et de Cannuta.
¿Cuándo ir?
Evita la temporada alta para disfrutar de Córcega con total tranquilidad. Los meses de abril, mayo y junio, así como septiembre y octubre, son ideales para explorar la isla con temperaturas suaves. El 15 de agosto se celebra la fiesta del pueblo.
¿Cómo llegar?
Desde Calvi, que cuenta con aeropuerto propio, se llega a Palasca en aproximadamente una hora de coche.
En tren, el pueblo está conectado por la línea de los ferrocarriles de Córcega Ponte-Leccia-Calvi. Si viajas en coche, existen varias rutas que llevan a Palasca, como la RN2197 y la D363.
Un pueblo pequeño y bonito con edificios antiguos. La fuente es muy bella. También hay senderos de senderismo preciosos, incluido uno que te lleva a descubrir un antiguo pueblo abandonado (E Spelonche). Un sitio con una atmósfera singular.
Si estás por la zona, es un lugar bastante tranquilo para relajarse. ¡Eso sí, no esperes mucho ambiente! ¡La playa de Ostriconi también merece la pena si pasas por allí!