#1 Lyon
Lyon se recorre caminando sin rumbo y con hambre. Entre las colinas que separan el Ródano y el Saona, la ciudad despliega sus traboules renacentistas, sus bouchons donde se sirven platos directos y barrios de carácter marcado. La Croix-Rousse conserva el eco de su pasado obrero, el Vieux Lyon exhibe sus patios secretos y Fourvière vigila el conjunto desde su promontorio. Es una capital gastronómica que solo se entrega a quien le dedica tiempo.