Visitar Morzine
Morzine es un pueblo y una estación de esquí de los Alpes, situados en el valle de Aulps, en la Alta Saboya. Hoy en día, la localidad se encuentra en el centro de un dominio esquiable franco-suizo de más de 650 kilómetros, las Portes du Soleil. En sus orígenes era un pequeño pueblo aislado que subsistía gracias a la extracción de pizarra entre los siglos XVIII y XX, un material que todavía cubre la mayoría de los tejados de las casas tradicionales de Morzine. El núcleo urbano está rodeado por las montañas: los montes de los Hauts-Forts al este y el puerto de montaña de Joux Plane al sur.
Del pueblo de montaña a la estación turística
El turismo de invierno comenzó a desarrollarse en Morzine con la inauguración en 1934 del teleférico del Pleney. Atrajo rápidamente a la burguesía y se construyeron los primeros hoteles. En los años sesenta, el dominio esquiable se amplió con la creación de los remontes de Nyon, conectados después con las pistas del Pleney y de Les Gets. El deportista local y campeón olímpico de esquí alpino Jean Vuarnet concibió entonces la idea de desarrollar una estación de alta montaña, Avoriaz, enlazada con Morzine mediante el teleférico de Super-Morzine.
De este modo, el valle se abrió progresivamente al turismo de masas. Además de las numerosas pistas de esquí, es posible optar por excursiones con esquís o raquetas de nieve en parajes más salvajes como el lago helado de Montriond o el macizo de Chablais. En verano, las pistas nevadas se transforman en rutas de bicicleta de montaña y senderos para caminar. Una opción familiar recomendada es el paseo del Zorro, un sendero didáctico repleto de información sobre la flora y la fauna locales que conduce hasta el lago de Mines d'Or.
Fuera de los caminos habituales en Morzine
Morzine ha sabido conservar su alma de pueblo, como demuestra su mercado matutino de los miércoles en la plaza de la Poste. El patrimonio local se descubre a través de varias visitas, como la de la Fruitière de Morzine, una quesería que muestra los pasos de elaboración del abondance, el queso con denominación de origen del valle. En verano también se puede visitar una explotación de pizarra tradicional de Morzine con dos siglos de historia.
El panorama no estaría completo sin mencionar la antigua abadía de Sainte-Marie d'Aulps, un importante centro de peregrinación medieval al que Morzine estuvo vinculada durante mucho tiempo. Hoy en día, este recinto de dos hectáreas vive una nueva etapa: sus vestigios se pueden visitar y algunas zonas incluso han sido reconstruidas.
Otras actividades originales para probar en Morzine son el descenso de barrancos junto a la cascada de Nyon, los circuitos de trineo de verano, el alpinismo o la vía ferrata.
¿Cuándo ir?
Morzine se puede visitar tanto en verano como en invierno, dependiendo del tipo de estancia que busques.
¿Cómo llegar?
Se puede llegar a Morzine en coche por la autopista A40. En tren, la opción es bajarse en la estación de Cluses o de Thonon-les-Bains y tomar un autobús lanzadera hasta Morzine. Una vez allí, una red de autobuses gratuitos permite moverse por toda la estación, mientras que el autobús Balad'Aulps lleva a descubrir los diferentes puntos de interés turístico del valle.