Visitar Courchevel
¿Sabías que Saint-Bon-Tarentaise ya no existe como tal? En 2017, la localidad se fusionó con La Perrière para formar el nuevo municipio de Courchevel. La intención de las instituciones fue probablemente facilitar la asociación de ideas con la famosa estación de esquí de Courchevel. Sin embargo, por costumbre local, muchas personas siguen refiriéndose a Saint-Bon-Tarentaise o a La Perrière como entidades independientes.
Las actividades invernales
Situado a 1100 metros de altura, Courchevel es un destino predilecto durante el invierno. El pueblo cuenta con una amplia oferta de alojamiento para quienes buscan acceder directamente a las pistas. El dominio de esquí alpino de los 3 valles tiene renombre internacional por sus 150 kilómetros de pistas, mientras que el esquí nórdico ofrece otros 66 kilómetros. Muchos recorridos atraviesan zonas boscosas, lo que proporciona un entorno nevado tranquilo y aislado. También se puede practicar snowboard y otras actividades de montaña. Desde el núcleo de Saint-Bon-Tarentaise, basta con tomar un autobús lanzadera gratuito (20 minutos) para llegar al corazón del dominio esquiable.
Actividades estivales
Courchevel conserva gran parte de su atractivo durante los meses cálidos. El municipio forma parte del Parque nacional de la Vanoise, el primer parque nacional creado en Francia durante la década de los 60. Este territorio protegido alberga una fauna y flora muy diversas: íbices, marmotas, zorros, rebecos y urogallos. Hay 21 especies de plantas protegidas, tres de ellas consideradas raras. Es un entorno idóneo para el senderismo, especialmente si buscas observar animales en su hábitat. Además de las rutas a pie, varios guías locales organizan excursiones de alta montaña y alpinismo. El ciclismo de montaña es otra opción muy recomendable para los aficionados al deporte.
Patrimonio cultural
Saint-Bon-Tarentaise destaca por su arquitectura, con cerca de cincuenta edificios catalogados por su valor estético, incluyendo numerosos chalets y antiguas residencias de vacaciones. La iglesia Saint-Bon, de estilo barroco, y la capilla Notre-Dame-de-l'Assomption de Courchevel son edificios religiosos de interés. Al pasear por las calles del pueblo, es posible encontrar elementos tradicionales como un alambique, un antiguo horno comunal o un molino.
También puedes visitar los núcleos cercanos de Le Praz y Moriond, que ahora forman parte del conjunto de Courchevel.
Cuándo ir
Como hemos visto, Saint-Bon-Tarentaise ofrece planes durante todo el año. El verano y el invierno son las temporadas con mayor afluencia y, por tanto, las que cuentan con más servicios operativos. Si buscas tranquilidad, la primavera es un buen momento para disfrutar del pueblo sin aglomeraciones.
Cómo llegar
Acceder a Saint-Bon-Tarentaise es más sencillo si dispones de coche (2 horas y 10 minutos desde Lyon, 1 hora y 25 minutos desde Grenoble). Si prefieres volar, puedes tomar un avión con destino a Lyon o Ginebra. Desde allí, utiliza el tren hasta la estación de Moûtiers y, finalmente, un bus o una lanzadera hasta Saint-Bon-Tarentaise.