Visitar el Parque Nacional de la Vanoise
En pleno corazón de Saboya, junto a la frontera con Italia, se extiende el espléndido Parque Nacional de la Vanoise. Al estar hermanado con el parque italiano del Gran Paradiso, ambos conforman un área natural protegida que supera los 1000 km².
Historia
En 1963 se fundó el primer parque nacional francés, el de la Vanoise. Su origen responde a una situación crítica: la desaparición casi total de los íbices en el macizo de la Vanoise. Aunque la zona se convirtió en reserva natural en 1943, fue necesaria la perseverancia de Gilbert André, alcalde de Bonneval-sur-Arc, para que el Conseil général de Savoie (Consejo General de Saboya) votara por unanimidad la creación del Parque Nacional de la Vanoise. Tras este paso, diversos políticos se sumaron al proyecto y la decisión se formalizó.
Finalmente, el arquitecto Denys Pradelle asumió el proyecto. Él definió una zona central estrictamente protegida de cualquier intervención humana y una periferia destinada al desarrollo, especialmente turístico.
Un proyecto inmobiliario enfrentó a las poblaciones locales entre 1968 y 1970, ya que algunas estaciones de esquí pretendían expandirse hacia el corazón del parque, una zona considerada intocable. El asunto fue tan debatido que requirió la intervención del presidente Pompidou en 1970. Se aprobó una extensión, pero esta no afectó a la zona protegida.
El Parque Nacional de la Vanoise
El parque alcanza su punto más alto a 3855 metros en la cumbre de la Grande Casse. Además, cuenta con 107 cumbres que superan los 3000 metros, lo que lo convierte en un destino privilegiado para la alpinismo y el senderismo.
El parque también alberga en varios puntos pinturas y grabados rupestres en excelente estado de conservación, que pueden visitarse durante todo el año.
La fauna y la flora son excepcionales. Es posible observar zorros, rebecos, íbices, osos pardos, linces, armiños y lobos. Si miras al cielo, tal vez tengas la oportunidad de avistar un águila real.
Un santuario natural y salvaje.
Uno de los parques naturales más antiguos de Francia, creado para preservar esta región de los Alpes donde cohabitan la alta y media montaña, bosques y praderas, pequeños pueblos de montaña, fauna y flora salvaje, e incluso rara.
Guardo un muy buen recuerdo de una caminata que hice a finales de primavera, durante el mes de mayo. Flores de todos los colores, pájaros, íbices (¿o muflones?), pequeñas cascadas...
Un poco física, sube y baja.