Visitar Aix-les-Bains
Aix-les-Bains es una de las localidades más antiguas y bellas de Saboya, en la región de Auvernia-Ródano-Alpes. Durante la Belle Époque, se consolidó como un destino de moda que combinaba a la perfección su faceta de estación termal y balneario. Hoy en día, la ciudad sigue atrayendo a los viajeros gracias a su entorno natural privilegiado, su patrimonio cultural y la calidad de sus aguas minerales.
Vestigios de la época romana
Es imposible aburrirse en Aix-les-Bains, un destino diseñado para satisfacer a todo tipo de visitantes. Los amantes de la historia disfrutarán explorando los numerosos restos romanos repartidos por la ciudad. Los Thermes (Termas), catalogados como Monumento histórico, se han utilizado desde la Antigüedad y constituyen un testimonio fundamental en la historia del termalismo. Es posible recorrer las instalaciones originales de hace milenios, las espectaculares termas de estilo Art Déco y las cabinas de tratamiento acondicionadas durante el siglo XX. Otro vestigio romano excepcional es el Arc de Campanus, que data de finales del siglo I y se alza cerca de la Porte de Diane. Para profundizar en estos descubrimientos, la visita al Museo arqueológico de Aix-les-Bains es indispensable.
Una ruta espiritual y artística
Aix-les-Bains alberga un rico conjunto de monumentos históricos y religiosos. Destaca la abbaye d’Hautecombe, última morada de los condes de Saboya y de los reyes y reinas de Italia, que además ofrece una vista magnífica sobre las aguas azules del lago del Bourget. En el corazón del centro medieval, la église Notre-Dame-d’Aix-les-Bains sorprende por sus suntuosas vidrieras, una joya para quienes aprecian el estilo bizantino y los conciertos de música clásica que allí se celebran. Si buscas una inmersión artística, el musée Faure es el lugar indicado, ya que expone los siete movimientos pictóricos principales desde el siglo XVII hasta el XIX, además de una colección de esculturas de Rodin.
Baños y paseos
No olvidemos que Aix-les-Bains disfruta de un entorno natural privilegiado. Los alrededores del lac du Bourget son perfectos para pasear en cualquier época del año. Recorrer el lago a través del carril bici es una forma ideal de conocer el entorno. En verano, puedes aprovechar la piscina y las numerosas playas, tanto públicas como privadas, para bañarte o hacer un pícnic (como Le Bourget, el Lido o el Rowing). En cuanto a la naturaleza, no te pierdas el parc floral des Thermes, con sus senderos floridos, sus quioscos y su fuente marroquí. Para los senderistas, las opciones incluyen el Mont Revard, la Dent du Chat, el macizo de Bauges o el Col de Chambotte. Por último, los niños disfrutarán con una visita al parque de animales de la Grande Jeanne y al aviario de l’Impérial.
Cuándo ir
Aix-les-Bains es un destino que se puede visitar durante todo el año. El verano es la temporada más solicitada, ya que permite disfrutar de la naturaleza con temperaturas agradables. Sin embargo, muchos viajeros eligen desplazarse hasta aquí en plena temporada de frío para relajarse en las aguas cálidas de las termas.
Cómo llegar
Si viajas en coche, las grandes ciudades más cercanas son Lyon (1h20) y Grenoble (1h). Estos son también los puntos de acceso principales si decides llegar en avión desde cualquier otro lugar. Aix-les-Bains cuenta además con una estación de tren bien conectada (Aix-les-Bains-Le Revard).
Debido al Covid, vacaciones en Francia este verano. Rumbo a la montaña y a Aix-les-Bains para tener un poco de todo.
Ciudad llena de encanto, no muy grande, bien limpia, con buenos restaurantes, algunos museos para ver y un casino. Muy importante, está el lago del Bourget, con pequeñas playas donde puedes bañarte, el agua está fresca pero cristalina.
Por último, todo alrededor de la ciudad, paisajes magníficos, caminos para hacer senderismo a pie o en bicicleta. ¡Los amantes de la naturaleza estarán encantados!