Ubicada en un punto estratégico militar de la península del Sinaí, Sharm el-Sheikh se ha transformado en una ciudad volcada totalmente al turismo, un hecho que quizás los viajeros que buscan una Egipto más auténtico lamenten.
En un país de ritmo frenético, esta escala funciona como un oasis de estándares occidentales. El entorno es el activo principal de este antiguo pueblo de pescadores, con un puerto muy activo aunque las restricciones de navegación comercial hayan moderado el movimiento. Sus playas, el agua transparente del Mar Rojo y unos fondos marinos excepcionales conforman el escenario donde la ciudad recibe a sus visitantes.
Un centro urbano orientado al turismo
La ciudad se extiende a lo largo de varias decenas de kilómetros y su costa se compone de una multitud de bahías. La de Naama es la más grande y funciona como el corazón turístico de Sharm el-Sheikh. La playa de arena blanca ofrece vistas espléndidas, donde las montañas de tonos rojizos contrastan con el azul intenso del cielo y el agua, un paisaje que captura toda la esencia del encanto egipcio.
Restaurantes y clubes de moda
Al caer el sol, la zona cobra vida con discotecas, bares y atracciones como el Hollywood, un parque de ocio espectacular. La oferta gastronómica es abundante y permite disfrutar de pescados y mariscos, pichón relleno o el reyash dani, unas costillas de cordero que se acompañan con salsa de yogur y menta.
Compras para todos los gustos
El frente marítimo está lleno de tiendas, pero las del Old Market resultan menos artificiales. Sus calles peatonales, pavimentadas y coloridas, decoradas con farolas de estilo parisino, ofrecen un contraste peculiar que define bien a Sharm el-Sheikh. Entre chucherías, lámparas, pufs y especias, los cestos de mimbre rebosan de productos tentadores.
La Mezquita Al Mustafa, el monumento imprescindible
En medio del ajetreo, la Mezquita Al Mustafa destaca con toda su grandiosidad. Es una auténtica joya arquitectónica de construcción reciente que, con sus dos minaretes de 76 metros, constituye una obra maestra de estilo otomano. Existe una zona habilitada para visitantes, siempre bajo el debido respeto a las normas religiosas.
Qué ver en la región
El desierto del Sinaí
En la punta del desierto del Sinaí, las excursiones en camello, a caballo o en quad son las actividades estrella. La ascensión al Monte Sinaí es una opción, aunque requiere seguir las recomendaciones de seguridad. Es una experiencia memorable que implica tres horas de trayecto, una caminata hasta los 2285 metros y un guía, pero deja recuerdos imborrables. A sus pies, el monasterio de Santa Catalina, del siglo VI, es un encuentro directo con la historia.
Naturaleza preservada y fondos marinos mágicos
El agua del Mar Rojo es, sin duda, el mayor regalo de esta región. Transparente, cristalina y cálida, esconde en sus profundidades un mundo marino de riqueza inaudita que atrae a buceadores de todo el mundo. Aunque algunas bahías sufren cierto desgaste, las zonas protegidas garantizan parajes intactos, ideales tanto para principiantes como para expertos en esnórquel.
El Parque Nacional de Ras Mohammed
Sharm el-Sheikh está rodeada de dos parques nacionales. Al sur, el de Ras Mohammed es un paraíso donde la construcción está prohibida. La naturaleza se revela aquí en todo su esplendor, entre manglares y salinas, albergando uno de los ecosistemas más bellos para observar las barreras de coral inmaculadas. Miles de especies de peces coloridos, estrellas de mar y moluscos hacen las delicias de los submarinistas.
Otras reservas naturales
Más lejos, Shark Reef es el reino de los peces grandes como barracudas, atunes y también tiburones. El parque de Nabq, a 25 km, es otra reserva sublime con una avifauna y vegetación asombrosas.
Ras Nasrani ofrece un arrecife salpicado de bahías donde los grandes corales son protagonistas. Desde el muelle salen excursiones en barco donde, a menudo, los delfines nadan cerca de ti, un momento capaz de hacerte olvidar el carácter artificial de un destino diseñado para desconectar.
Especialidades culinarias locales
Aunque Sharm el-Sheikh es famosa por sus mariscos frescos, la ciudad ofrece especialidades egipcias que no debes perderte.
Entre ellas, el koshari, una mezcla contundente de pasta, arroz, lentejas y garbanzos bañada en salsa de tomate especiada. El foul moudammas, habas cocinadas a fuego lento y aliñadas con aceite de oliva, ajo y limón, es otro plato tradicional muy apreciado.
Para los más golosos, la basbousa, un pastel de sémola empapado en almíbar, es un dulce típico egipcio que merece la pena probar.
¿Dónde comer?
- El Masrien Restaurant (Casco antiguo): Situado en el barrio histórico, este restaurante sirve cocina egipcia auténtica en un ambiente tradicional.
- Fares Seafood Restaurant (Il Mercato): Conocido por sus pescados frescos y raciones generosas, es una parada obligatoria para los amantes de la cocina marinera.
- Rangoli (Naama Bay): Una opción excelente para disfrutar de cocina india con vistas panorámicas a la bahía de Naama.
- Pomodoro (Naama Bay): Este restaurante italiano ofrece una experiencia culinaria de calidad con pasta fresca, salsas sabrosas y pizzas bien cocinadas.
¿Dónde dormir?
- Four Seasons Resort Sharm El Sheikh (Shark's Bay): Un complejo de lujo con playa privada de arena blanca, piscina tipo laguna y restaurantes mediterráneos, árabes e italianos.
- Royal Savoy Sharm El Sheikh (Soho Square): Combina lujo de cinco estrellas y estilo egipcio, ofreciendo villas privadas con piscina propia y vistas al océano.
- SUNRISE Arabian Beach Resort (Sharks Bay): Situado frente al mar, cuenta con habitaciones elegantes, varias piscinas y una oferta variada de cocinas internacionales.
- Rixos Sharm El Sheikh (Nabq Bay): Un complejo todo incluido para adultos con 7 piscinas, 9 bares y 7 restaurantes a la carta, rodeado de palmeras y con vistas directas al Mar Rojo.
¿Cuándo ir?
Con una afluencia turística más moderada, el otoño y la primavera son sin duda las mejores estaciones para disfrutar de la ciudad con un clima seco y agradable. En verano, las temperaturas máximas alcanzan fácilmente los 46°.
¿Cómo llegar?
No hay vuelos directos desde España, pero se ofrecen numerosas conexiones con escala. El Aeropuerto Internacional de Sharm el-Sheikh se encuentra a 17 km de la ciudad y está conectado mediante taxis y autobuses. Es el segundo aeropuerto más grande después del de El Cairo.
¿Cómo moverse?
Los taxis y los traslados de hotel son los medios de transporte más comunes. Es recomendable acordar el precio del taxi antes de subir, ya que normalmente no utilizan taxímetro. Para mayor libertad, el alquiler de coche es una alternativa, aunque el tráfico local puede ser caótico.
Por último, en zonas turísticas como Naama Bay, es muy agradable desplazarse a pie para disfrutar del ambiente local.