Visitar Laon
Laon es la capital del departamento de la Aisne, en el norte de Francia. Su silueta destaca de inmediato por la colina sobre la que se alza la catedral Notre-Dame, un perfil que le ha valido el sobrenombre de montaña coronada. Numerosos senderos y estrechas escaleras conocidos como grimpettes conectan la parte alta con la baja. Antaño, un funicular unía la zona de la estación con el ayuntamiento, pero dejó de funcionar en 2016 por motivos económicos. La ciudad ha conservado un valioso patrimonio histórico, empezando por sus murallas, que se extienden a lo largo de más de 7 kilómetros.
Una ciudad medieval de gran importancia
Se accede al casco antiguo a través de puertas de la época medieval excepcionalmente bien conservadas, como la porte d'Ardan y la porte de Soissons. Laon experimentó un notable florecimiento durante la Edad Media, etapa en la que albergó un palacio episcopal que hoy funciona como los juzgados de la ciudad. También fue una residencia real de gran prestigio en la época carolingia. De ese pasado glorioso da fe la catedral Notre-Dame, construida en el siglo XII y considerada uno de los mejores exponentes del estilo gótico temprano, que posteriormente sirvió de inspiración para la Notre-Dame de París. Por su parte, el conjunto abacial de Saint-Martin data de principios del mismo siglo. Aparte de su bonito claustro convertido en jardín, el interior del edificio no se puede visitar.
Para profundizar en la historia local, acércate al Museo arqueológico, que reúne colecciones regionales y mediterráneas junto a una sección de bellas artes donde destaca una acuarela de Delacroix. Muy cerca se alza la capilla de los Templarios, testimonio de la relevancia histórica de la localidad. Después, recorre sin rumbo las callejuelas del barrio medieval para descubrir los frescos y trampantojos que decoran los muros antiguos.
Una localidad llena de curiosidades
Bajo las calles de Laon se esconde un impresionante laberinto de galerías subterráneas. La ciudad está asentada sobre una colina de piedra caliza blanda que propició la apertura de canteras de extracción. En este entramado subterráneo se pueden encontrar fósiles de conchas, antiguas galerías de tiro e incluso vestigios de viviendas trogloditas.
Junto a la porte des Chenizelles, toma la escalera del mirador que conduce a un rincón donde la naturaleza y el patrimonio se fusionan en pleno centro: la Cuve Saint-Vincent. Este espacio verde, antiguamente ocupado por viñedos, invita hoy a disfrutar de un paseo tranquilo.
Para los apasionados de la historia, Laon guarda también una estrecha relación con la Primera Guerra Mundial. El Chemin des Dames, escenario de uno de los combates más cruentos del conflicto, se encuentra a unos quince kilómetros al sur de la ciudad. En el lugar, un observatorio permite contemplar el paisaje circundante. Además, la caverna del Dragón ofrece una inmersión directa en los subterráneos de la contienda: se trata de un cuartel militar excavado en la roca que atestigua la presencia y la actividad de soldados tanto alemanes como franceses.
¿Cuándo ir?
La época más recomendable para visitar Laon comprende la primavera y el verano. Las fiestas medievales de la ciudad son una ocasión excelente para conocerla y se celebran cada año a principios de septiembre.
¿Cómo llegar?
Si viajas en coche, puedes tomar la carretera N2 o la autopista A26. En tren, Laon cuenta con conexiones directas con París, Amiens, Reims e Hirson, en el norte del departamento de la Aisne.