Visitar Varkala y sus acantilados espectaculares
Situada en la costa de Kerala, Varkala es un destino que destaca por sus acantilados que se alzan sobre el mar Arábigo. Menos concurrida que Goa, atrae tanto a los amantes de las playas tranquilas como a quienes buscan espiritualidad o tratamientos ayurvédicos. Su ambiente relajado y su mezcla de tradiciones hindúes y cultura occidental la convierten en un lugar singular en la India del Sur.
Los acantilados de Varkala y la playa Papanasam
Los acantilados rojos de Varkala son uno de los rasgos distintivos de la ciudad. Ofrecen un panorama impactante sobre el océano y albergan una sucesión de cafeterías y tiendas artesanales. Justo debajo, la playa de Papanasam es conocida por sus aguas, consideradas purificadoras según la tradición hindú. Es un lugar tanto turístico como espiritual, donde los locales acuden a realizar rituales en memoria de sus ancestros.
El templo Janardanaswamy, un sitio religioso milenario
El temple Janardanaswamy es uno de los principales santuarios de Varkala. Dedicado a Vishnu, es frecuentado tanto por peregrinos como por visitantes interesados en la arquitectura y los ritos hindúes. La entrada suele estar restringida a los no hindúes, pero el exterior y la atmósfera del sitio merecen una visita, especialmente durante el festival anual que se celebra en marzo o abril.
Los cuidados ayurvédicos y el yoga
Varkala es un centro de referencia para el ayurveda y el yoga. Muchos centros ofrecen masajes terapéuticos y curas de varios días basadas en la medicina tradicional india. Varios ashrams y escuelas de yoga también ofrecen retiros en un entorno apacible, propicio para el descanso y la meditación.
Kappil Beach y los alrededores
A unos 7 km al norte, Kappil Beach es una alternativa más tranquila a la playa principal de Varkala. Bordeada por una laguna y cocoteros, es ideal para un paseo al final del día. El trayecto para llegar allí en scooter o en tuk-tuk es agradable y ofrece una auténtica inmersión en la campiña de Kerala.
Una cocina especiada y volcada en los productos del mar
La gastronomía de Varkala pone en valor las especias y el marisco. El meen moilee, un curry de pescado con leche de coco, es un clásico de Kerala. Otra especialidad es el puttu, un pastel de arroz cocido al vapor, a menudo acompañado de plátanos y coco rallado. En cuanto a bebidas, los zumos de frutas frescas y las infusiones ayurvédicas son muy populares.
¿Dónde comer?
- Darjeeling Café (Cliff Road): un restaurante apreciado por su ambiente y sus pescados y mariscos frescos.
- Caffe Italiano (Cliff Road): una buena dirección para degustar platos mediterráneos e indios.
- Trattorias (Cliff Road): conocido por sus pescados a la parrilla y su ubicación con vistas al océano.
- Abba Restaurant (Cliff Road): una carta variada que mezcla especialidades locales y platos internacionales.
¿Dónde dormir?
- Clafouti Beach Resort (Cliff Road): un alojamiento con encanto y vistas al océano.
- Krishnatheeram Ayur Holy Beach Resort (Odayam): un centro ayurvédico que ofrece estancias de bienestar.
- Kudle Beach View Resort (Cliff Road): un hotel agradable con habitaciones espaciosas y buena ubicación.
- Heavenly Breeze Beach Resort (Odayam): una opción económica, cerca de las playas más tranquilas.
¿Cuándo ir?
La mejor época para visitar Varkala se extiende de noviembre a marzo, con un clima seco y temperaturas agradables que rondan los 30°C. El monzón, de junio a septiembre, hace que las playas no sean muy aptas para el baño. En febrero y marzo, varios festivales religiosos animan la ciudad, especialmente en el templo Janardanaswamy.
¿Cómo llegar?
Varkala es accesible en tren, con una estación conectada a las grandes ciudades de Kerala como Trivandrum y Kochi. El aeropuerto internacional de Trivandrum se encuentra a unos 50 km y permite llegar a la ciudad en taxi o autobús (aproximadamente 1h30 de trayecto).
¿Cómo desplazarse?
El centro de Varkala se recorre fácilmente a pie, especialmente la zona de los acantilados. Para explorar los alrededores, hay tuk-tuks y alquileres de scooters disponibles a precios razonables.
Varkala es sinónimo de playa y relax, ¡y es verdad! Eso sí, para bañarse hay que tener cuidado con dónde te metes. Por aquí las olas pueden ser traicioneras y son muy potentes. Haz caso a los locales y a los turistas habituales, además de que las corrientes son fuertes. Personalmente, preferí aprovechar la piscina del hotel con vistas al mar, ¡lo mejor! Varkala ofrece muchos restaurantes con una relación calidad precio muy buena. Mi parte favorita sigue siendo el entorno espectacular de las playas rodeadas por los altos acantilados de colores cambiantes. Como extra, hay muchas águilas sobrevolando la zona, así que abre bien los ojos para disfrutarlo.