Saint-Denis de la Reunión en breve
Capital del departamento francés de ultramar de La Reunión situado en el océano Índico, Saint-Denis constituye el centro económico y neurálgico de la isla. Aunque suele ser una parada obligatoria durante tu tránsito, la ciudad bien merece una visita por su historia colonial, sus museos y su cultura criolla. Te sorprenderá la convivencia armoniosa de sus edificios religiosos, iglesias, mezquita y templo tamil, que reflejan su población mestiza, jovial y epicúrea. El Jardin de l'État, el Barachois y la rue Maréchal Leclerc son sus imprescindibles. También podrás acercarte a las playas de la costa oeste, en Saint-Leu y en el Ermitage, protegidas por la barrera de coral, o hacer senderismo en el corazón de los frondosos circos de la isla, siendo Salazie el más accesible. Tendrás la oportunidad de probar sus sabrosas especialidades, carry picantes, samosas y vainilla del país.
El clima es tropical, ventilado por los alisios. La temperatura es suave todo el año, con inviernos que rondan los 25° y veranos que alcanzan los 29°. Las estaciones están invertidas respecto a la península.
Un frente marítimo comercial e industrial y unas alturas residenciales
Empieza por la avenue de la Victoire para adentrarte en el imponente ayuntamiento de tonos ocres que data de 1860. Verás que se construyeron dos entradas idénticas para evitar que dos políticos rivales usaran el mismo paso al llegar. En la esquina con la rue de Paris se alza la capilla toscana de la Immaculée Conception. En esta zona podrás admirar magníficas casonas criollas como la Maison Carrère, que alberga la oficina de turismo, o la Artothèque, un centro de arte dedicado a los artistas locales. Cerca de allí, la Cathédrale sirvió como tribunal durante las revueltas de los esclavos de Saint-Leu. Recárgate de energía en el Jardin de l'État, cuatro hectáreas de zonas verdes catalogadas como Monumento Histórico. Como alternativa tienes Champ-fleuri, que combina un circuito de salud y áreas infantiles. Los amantes del arte pueden visitar el Musée Léon-Dierx, que alberga una colección privada de unas 2000 obras.
Si viajas con niños, llévalos al Muséum d'histoire naturelle. Descubrirán especies extintas como el dodo, emblema de la vecina isla Mauricio, y el celacanto, un pez del canal de Mozambique. La biblioteca también es muy agradable.
Al caer la tarde, pasea por el Barachois, cuyo nombre es una palabra francesa que designa una pequeña bahía cerrada por un cordón de guijarros. Este paseo marítimo acondicionado como explanada frente al océano cuenta con cañones y acoge conciertos de jazz gratuitos cada segundo sábado de mes. En la plaza podrás contemplar la Préfecture, que data de la época de la Compañía de las Indias (siglo XVIII).
Una atmósfera multicultural y deportiva
Pasear por la calle del Maréchal Leclerc te ofrecerá una excelente perspectiva de la diversidad étnica de la isla. Animada y comercial, alberga tiendas de saris indios, chucherías chinas y material tecnológico. En el número 32 puedes visitar la primera mezquita de Francia, construida en 1905, y en el 230 se alza un magnífico templo tamil lleno de color. El contraste cultural está asegurado. Por último, no te pierdas el mercado principal, con sus puestos de frutas coloridas y productos locales.
El sentier de la Providence, un recorrido de 5 km integrado en el GRR2, atraviesa el bosque homónimo. Su desnivel es considerable, por lo que es el favorito de los senderistas experimentados. Como alternativa puedes elegir el sentier de la Cascade Maniquet.
¿Cuándo ir?
La mejor época para visitar Saint-Denis va de abril a octubre.
¿Cómo llegar?
La aerolínea reunionense Air Austral opera vuelos directos diarios desde París. Air France y Corsair completan la oferta. También tienes la opción de hacer escala en Madagascar con Madagascar Airlines, o en la isla Mauricio con Air Mauritius. Desde España no hay vuelo directo: el trayecto pasa por París.
¿Cómo moverse?
Caminar es la mejor manera de recorrer Saint-Denis.
Ciudad animada, cosmopolita, europea, criolla, africana, con comercios, restaurantes, discotecas, conciertos, exposiciones... ¡Puedes relajarte, divertirte, descansar y, sobre todo, abastecerte fácilmente antes de enfrentarte a las numerosas excursiones deportivas que se pueden hacer en la Reunión!