Viajar a Australia, un viaje al fin del mundo
Un territorio inmenso de paisajes muy distintos, con naturaleza salvaje, playas de postal y una fauna que no existe en ningún otro lugar. Entre sus grandes ciudades llenas de vida y un interior desértico, Australia da mucho a quien se toma el tiempo de recorrerla.
Las grandes ciudades australianas : modernidad y buena vida
Sídney, con su inconfundible Ópera y el Harbour Bridge, es una ciudad donde el ritmo urbano convive con playas magníficas como Bondi o Manly. Melbourne, más bohemia, conquista con su escena cultural, sus callejones llenos de arte urbano y sus innumerables cafés. Más al norte, Brisbane disfruta de un agradable clima subtropical, ideal para pasear junto al río y por los parques de los alrededores.
El Centro Rojo y el Outback : la Australia salvaje
El interior del país, dominado por paisajes áridos y espectaculares, es una inmersión en una naturaleza sin domesticar. Uluru, un monolito inmenso y sagrado para los pueblos aborígenes, es uno de los lugares que más impresionan de Australia, sobre todo al amanecer o al atardecer. Las MacDonnell Ranges, menos conocidas pero igual de espléndidas, ofrecen excelentes rutas de senderismo entre formaciones rocosas de gran belleza.
La Gran Barrera de Coral : una joya natural
Declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, la Gran Barrera de Coral es el mayor ecosistema coralino del planeta. Se puede visitar desde Cairns y otras localidades costeras de Queensland, y atrae a quienes buscan bucear o hacer snorkel entre peces tropicales y corales de mil colores.
Las costas salvajes del sur y del oeste
Menos concurrida que la costa este, la costa sur ofrece paisajes variados, con playas salvajes y formaciones rocosas imponentes. La Great Ocean Road, con sus famosos Doce Apóstoles, es una de las rutas costeras más bonitas del mundo. Al otro lado del país, la costa oeste, en torno a Perth, esconde playas desiertas y el magnífico parque nacional de Karijini, con sus gargantas profundas y sus piscinas naturales.
¿Cuánto tiempo quedarse en Australia?
Con las distancias que hay, lo recomendable son al menos dos o tres semanas para conocer varias regiones sin ir con la lengua fuera (aquí tienes un artículo con consejos de itinerarios para 3 semanas). Si quieres explorar el Outback o la costa oeste, cuenta con un mes o más. Los amantes del road trip pueden pasar varios meses recorriendo el país en furgoneta sin aburrirse, porque las distancias son enormes.
Una cocina de influencias múltiples
La gastronomía australiana mezcla influencias británicas, asiáticas y locales. El meat pie, la empanada de carne que es todo un símbolo del país, es una parada obligada. También encontrarás fish and chips en muchas ciudades costeras. Para algo más auténtico, el bush tucker recurre a ingredientes aborígenes como el canguro a la parrilla o las bayas del bush.
¿Cuándo ir?
El clima cambia según la región: el sur tiene estaciones bien marcadas, mientras que el norte es tropical. Para recorrer varias zonas del país, la primavera (septiembre-noviembre) y el otoño (marzo-mayo) son ideales. Recuerda que las estaciones van al revés que en España: el verano austral (diciembre-febrero) es perfecto para disfrutar de las playas, pero puede ser muy caluroso en el Outback. Enero también trae citas como el Open de Australia de tenis y el Australia Day, la fiesta nacional del 26 de enero.
¿Cómo llegar?
Desde Europa, los vuelos a Australia son largos y suelen incluir una escala en Asia o en Oriente Medio. Un vuelo París-Sídney dura de media entre 22 y 24 horas. Los precios cambian según la temporada, pero un billete de ida y vuelta suele costar entre 1.000 y 1.800 €*. Algunas aerolíneas ofrecen tarifas más bajas si reservas con varios meses de antelación.
¿Cómo moverse?
Las distancias en Australia son inmensas, así que el avión suele ser imprescindible para unir las grandes ciudades. Aerolíneas como Qantas y Virgin Australia operan vuelos internos. Para moverte con más libertad, el alquiler de furgoneta o de 4x4 es una opción muy popular, sobre todo para recorrer la costa o el Outback. En las ciudades, el transporte público es eficaz y está muy bien desarrollado.