Nos encantó el London Eye. Las vistas de Londres son increíbles, incluso cuando el tiempo no acompaña del todo. La cabina avanza despacio, así que tienes tiempo de observar todo sin estrés.
Un pequeño…
Nos encantó el London Eye. Las vistas de Londres son increíbles, incluso cuando el tiempo no acompaña del todo. La cabina avanza despacio, así que tienes tiempo de observar todo sin estrés.
Un pequeño consejo: ¡reservad con antelación! Eso evita una parte de la cola, pero ojo, incluso con reserva la espera sigue siendo larga. Hay que tenerlo en cuenta antes de ir, sobre todo si vais con niños.
Sigue siendo una atracción muy turística y bastante cara, pero sinceramente, merece la pena al menos una vez. ¡Nosotros no nos arrepentimos! Eso sí, durante un segundo viaje a Londres no repetimos, ya que nos pareció suficiente con haberlo hecho una vez.