Cluj-Napoca es la tercera ciudad de Rumanía. Situada al noroeste del país, es la capital de la Transilvania, tierra de mitos y leyendas. La ciudad es fruto de una mezcla de numerosos pueblos, desde celtas y eslavos hasta carpos y alanos. En los años 70, el dictador comunista Ceausescu añadió el nombre de "Napoca" para recordar sus orígenes romanos. Además, la ciudad perteneció durante mucho tiempo al Imperio austrohúngaro. Hoy en día, la ciudad destaca por su fusión entre la cultura rumana y la húngara. Es un lugar dinámico y festivo, con abundantes instituciones culturales y una numerosa población universitaria.
La capital de la Transilvania
Cluj-Napoca se encuentra en el valle delSomeșul Mic y bordea las Carpates occidentales rumanas. Desde la ciudad, a lo lejos se divisan los Montes Apuseni, conocidos por albergar una importante fauna salvaje, como osos pardos y lobos. La ciudad rebosa edificios religiosos de todas las confesiones, cuya construcción fue favorecida por la historia, ya que Transilvania estableció un edicto de tolerancia en 1568 que permitió, entre otras cosas, que la comunidad húngara practicara el protestantismo.
Comienza tu visita por la plaza principal, la Piata Unirii o plaza de la Unión, donde se encuentran dos de los edificios más destacados. Por un lado, la iglesia de San Miguel, una de las iglesias góticas mejor conservadas del país, cuya última gran reconstrucción data del siglo XIX. No muy lejos, admira las columnas con capiteles que adornan el palacio Bánffy. Antaño propiedad de la familia de los gobernadores austrohúngaros, hoy alberga el museo de Arte de Cluj. En la misma plaza se levanta una impresionante estatua ecuestre de 1902 que representa a Matei Corvin, antiguo soberano de Transilvania.
Patrimonio histórico en Rumanía
El casco antiguo de Cluj-Napoca está lleno de edificios de época, como la casa de Matías Corvino, uno de los edificios civiles más antiguos de la ciudad, de estilo gótico, que hoy acoge la Universidad de Artes. Perdiéndote por sus callejuelas sinuosas encontrarás el museo Nacional de Historia de Transilvania. Además, aún quedan en pie dos vestigios de las antiguas murallas: el Bastión de los Sastres y la Torre de los Bomberos. Para admirar la ciudad desde las alturas, puedes subir a la cima de la colina de los jardines de la ciudadela, donde antiguamente una fortaleza austrohúngara vigilaba el entorno.
En Cluj-Napoca también te esperan agradables espacios verdes y parques. Entre los imprescindibles, el parque nacional etnográfico Romulus Vuia, un museo al aire libre que atestigua la riqueza del folclore rumano, con escenas de la vida campesina local desde el siglo XVII hasta el XX. Por su parte, el jardín botánico Alexandru Borza, construido en 1872, reúne más de 11 000 variedades de plantas y flores.
¿Cuándo ir?
Lo ideal es visitar Transilvania en agosto o septiembre para evitar las lluvias y disfrutar de temperaturas más agradables.
¿Cómo llegar?
Cluj-Napoca se sitúa en el cruce de importantes rutas europeas, como la E60 y la E81, además de la autopista 13 que atraviesa Transilvania. Puedes encontrar vuelos directos al aeropuerto de Cluj-Napoca. Otra opción es llegar en tren o autobús desde otras grandes ciudades rumanas o desde la vecina Hungría, Budapest.