Visitar Breaza
Breaza es una pequeña ciudad balneario en Rumanía, situada a las puertas del valle de la Prahova. Se dice que el nombre de la localidad proviene del término eslavo "Breza", que significa "bosque de abedules". La ciudad se encuentra, de hecho, rodeada de un entorno forestal ideal para practicar senderismo, ciclismo o montar a caballo. Es conocida por la calidad de su aire y sus abundantes fuentes de agua mineral rica en azufre, elementos que impulsaron su tradición termal y terapéutica. En 1928, el territorio fue declarado estación balneario y, en 1952, adquirió el rango de ciudad tras la fusión de los antiguos pueblos de Podu Vadului y Breaza de Sus. Muchas personalidades rumanas establecieron aquí sus segundas residencias. Recientemente, la ciudad ha inaugurado un campo de golf integrado en el paisaje, Lac de Verde, muy frecuentado por los visitantes de mayor nivel adquisitivo.
Una estación termal en Rumanía
Breaza cuenta con diversos centros de tratamientos termales destinados a aliviar afecciones nerviosas, respiratorias y cardiovasculares. Por sus instalaciones han pasado figuras como Grigore Alexandrescu, Ion Ghica y la poetisa franco-rumana Anna de Noailles. Fue la familia principesca de Valaquia, los Brâncoveanu, quienes, como propietarios del territorio, contribuyeron a su desarrollo durante el siglo XIX. Entre sus legados destacan varias mansiones, palacios y un jardín de estilo inglés que perdura hasta nuestros días: el Parc Brâncoveanu, poblado de árboles centenarios.
La arquitectura de Breaza es característica del valle de la Prahova, destacando las casas decoradas con verandas talladas y sostenidas por elegantes pilares de madera, como se puede apreciar en la casa Alexandru Bondoc. Durante tu visita, no dejes de acercarte a la iglesia Sfântul Nicolae, construida en 1777 y decorada con frescos en su interior. Breaza ha logrado preservar una artesanía tradicional que se exhibe en el pequeño museo de artes populares de la ciudad, donde se pueden ver trajes de época, objetos cotidianos y diversas muestras de la cultura local.
Los castillos del valle de la Prahova
Desde Breaza, es sencillo explorar los famosos castillos del valle de la Prahova, la zona fronteriza histórica entre Valaquia y Transilvania. Allí descubrirás el castillo de Peles en Sinaia, propiedad del rey Carol I, construido en estilo renacentista alemán y que alberga 160 estancias distintas. Un poco más arriba, en la estación alpina de Busteni, se encuentra el palacio Cantacuzène, rico en ornamentos barrocos y convertido actualmente en un museo dedicado al compositor de música clásica George Enescu.
Si continúas hacia el norte, puedes aventurarte al otro lado de la cordillera de Bucegi, hasta llegar al pueblo de Bran. Allí, sobre una colina, se alza el castillo de Bran, la fortaleza que inspiró el hogar de Drácula en la novela del escritor Bram Stoker.
¿Cuándo ir?
La mejor época para visitar Breaza, realizar excursiones por el valle de la Prahova y hacer rutas de senderismo en los Cárpatos es entre mayo y septiembre.
¿Cómo llegar?
Breaza goza de una ubicación privilegiada a lo largo de la carretera DN1 que conecta Bucarest con Brasov. También es posible llegar en tren desde Bucarest en un trayecto de aproximadamente 2 horas.
Es una pequeña ciudad cerca de Bucarest situada en el valle de Prahova donde puedes experimentar la sana cocina rumana, relajarte y también visitar los dos castillos más bonitos de Rumanía, el Peles y el Bran. Aquí puedes hacer rutas de senderismo, paseos en bicicleta o ir al spa.