Visitar Sighișoara
Sighișoara es una ciudad medieval de Rumanía bañada por el río Târnava Mare y declarada patrimonio mundial de la Unesco. Es conocida por ser la cuna de Vlad Tepes, o Vlad el Empalador, cuya sanguinaria fama inspiró el personaje de Dracula al autor irlandés Bram Stoker. Ocupada desde el siglo XII por comerciantes de origen alemán, los sajones de Transilvania, Sighișoara creció de forma notable durante la Edad Media gracias al impulso de su actividad comercial. Tras las invasiones mongolas que sacudieron el este de Europa en el siglo XIII, la ciudad se protegió con amplias murallas, de las cuales todavía se conserva una parte en pie.
Una impresionante ciudadela en Transilvania
Sighișoara aún hoy está rodeada por una muralla de 930 metros de longitud y entre 8 y 10 metros de altura. Esta fortificación separa la ciudad alta y noble de la baja. De las catorce torres defensivas originales, nueve siguen en pie, entre las que destacan la de los Peleteros, la de los Carniceros o la de los Sastres. Cada una recibe en realidad el nombre del gremio de artesanos encargado de su construcción. La más conocida, la Torre del Reloj, sirve como puerta principal de acceso a la localidad. Con sus 64 metros de altura, alberga también un museo de historia local con piezas de época y una antigua cámara de tortura. Su reloj cuenta con dos caras, una orientada hacia la ciudad alta y otra hacia la baja. La que mira a la parte baja muestra pequeñas figuras paganas de madera pintada que representan los días de la semana, mientras que en el lado de la ciudad alta aparecen alegorías de la Justicia, la Paz y la Ley.
Entre los edificios religiosos que merece la pena contemplar en Sighișoara destaca la iglesia San Nicolás, de estilo gótico, situada en lo más alto del núcleo urbano y accesible únicamente tras subir los 175 peldaños de la Escalera de los Escolares. Además, la iglesia del monasterio dominico, de culto luterano en la actualidad, marca el punto exacto donde comenzó a expandirse la población.
El mito de Dracula en Transilvania
Además de sus murallas, Sighișoara conserva numerosas viviendas con más de 300 años de antigüedad. La casa del Ciervo, decorada con una cabeza de este animal, se levantó en el siglo XVII, y la casa veneciana, que se remonta al siglo XVI, luce vanos de trazo típicamente veneciano. Uno de los enclaves más visitados sigue siendo el de Vlad Dracul, príncipe de Valaquia, un Estado europeo medieval de habla rumana. En este edificio habría nacido su hijo Vlad el Empalador, el personaje real que dio forma al célebre mito de Dracula.
¿Cuándo ir?
La mejor época para recorrer Sighișoara es el verano, cuando el clima acompaña. En julio se celebra cada año un festival medieval que llena de vida las calles de la ciudadela.
¿Cómo ir?
Sighișoara cuenta con buenas conexiones ferroviarias con las principales ciudades de Rumanía, con trayectos de unas 6 horas desde Bucarest o de unas 3 horas y media desde Cluj-Napoca. También hay enlaces directos con otros destinos imprescindibles en Transilvania como Sibiu o Brașov.
Una parada obligatoria en mi opinión si visitas los pueblecitos de Transilvania. El casco histórico es muy agradable de recorrer, ¡con un ambiente muy acogedor! La torre del reloj es impresionante y las terracitas súper agradables, las casitas con una arquitectura colorida y bien conservada... da gusto pasear por allí (¡incluso bajo la lluvia y la tormenta!). Te recomiendo el restaurante von Graf para probar sus especialidades tradicionales, ¡que están verdaderamente excelentes!