Birmingham en bref
Segunda ciudad de Inglaterra situada en el centro del Reino Unido, Birmingham se distingue por su pasado industrial, su experiencia en la organización de congresos internacionales y sus universidades. Es un lugar cosmopolita y animado, donde sorprende la cifra de 571 parques que la convierten en una ciudad verde, además de sus bucólicos canales que la conectan con Worcester. También tendrás ocasión de recorrer sus pubs y degustar cocinas de todo el mundo, ya que se contabilizan una treintena en la ciudad.
El clima es templado oceánico, con inviernos fríos, veranos frescos y precipitaciones frecuentes.
Una gran puesta en valor de la historia industrial
Comienza por el Black Country Living Museum para un viaje en el tiempo al corazón de las minas de carbón. Los guías-actores con trajes de época y los espacios de vida de la era victoriana recreados para la ocasión aportan mucho realismo al conjunto. Completa esta visita con los Back to Backs, literalmente casas espalda contra espalda diseñadas para alojar a los obreros. Construidas en ladrillo rojo alrededor de un patio central, son un testimonio directo de los modos de vida de la época industrial.
El Museum of the Jewellery Quarter se centra en la historia del taller familiar de joyería Smith & Pepper. Se explica la evolución de la orfebrería y se ofrecen talleres de fabricación. En el Pen Museum and Shop aprenderás todo sobre la creación de plumas y las diferencias entre fabricantes. Su apasionado equipo te devolverá las ganas de volver a escribir a mano.
Si tienes tiempo, haz una parada en el molino de Sarehole: este encantador lugar inspiró a Tolkien, el ilustre autor de El Señor de los Anillos.
Una visita acogedora, multicultural y dinámica
Acércate a la St Philip’s Cathedral, una joya anglicana cerca del Town Hall, una sorprendente sala de conciertos de estilo neoclásico. La orquesta sinfónica de la ciudad es de renombre. Si tienes oportunidad, asiste a una de sus representaciones. Pasa por Victoria Square, punto de encuentro habitual de los Brummies, antes de dirigirte al Aston Hall, un fabuloso palacete jacobino.
Los aficionados a las compras irán al vistoso Bull Ring, una exitosa extensión de la estación de tren. Como alternativa, The Mailbox ofrece un ambiente más chic.
Los amantes del arte visitarán el Birmingham Museum and Art gallery (BMAG), cuya entrada es gratuita, que recorre la historia de la ciudad y cuenta con una rica colección de cerámicas, joyas y hierro forjado. Otra opción es la Ikon Gallery. En el Thinktank Birmingham Science Museum, equivalente a los museos de ciencias interactivos, tanto niños como adultos encuentran algo con lo que entretenerse.
Si viajas en familia, lleva a los niños a Cadbury World, nombre del ilustre chocolate con leche inglés. Descubrirán la historia del cacao y de los hermanos fundadores, además de participar en talleres lúdicos. Otras alternativas son el acuario National Sea Life Center, Legoland y Sandwell Valley Country Park.
¿Cuándo ir?
El verano es la mejor época para visitar Birmingham.
¿Cómo llegar?
El tren o el vuelo hasta Londres seguido de un trayecto en tren hasta Birmingham (calcula 1h 20min de viaje) es la mejor forma de llegar. Los viajeros españoles pueden consultar los requisitos de entrada en la web oficial, igual que los viajeros de América Latina.
Air France, British Airways, Easyjet y Ryan Air operan vuelos diarios directos desde París hacia Londres. Easyjet ofrece salidas desde Niza 4 veces por semana y Ryan Air desde Biarritz, La Rochelle, Limoges, Marsella, Nimes, Pau, Perpiñán y Tours.
¿Cómo moverse?
Caminar es la mejor manera de descubrir la ciudad. Si te cansas, la red de autobuses ofrece una buena cobertura en todo el territorio.
En Birmingham, uno se siente como en una ciudad pequeña, ya que no hay edificios (a menos que estés realmente en el centro) y hay mucha vegetación y parques. Sin embargo, sigue siendo una gran ciudad con todas las ventajas que eso conlleva.