Visitar Oxford, una ciudad universitaria de peso histórico
Visitar Oxford es sumergirse en la historia de una de las universidades más antiguas del mundo mientras disfrutas de una localidad de dimensiones manejables y un patrimonio denso. Entre sus prestigiosos colegios, museos de primer nivel y callejuelas adoquinadas flanqueadas por edificios de sillería, Oxford es un destino que convence tanto a los aficionados a la historia como a los devotos de la cultura.
Explorar los colegios de la universidad
Oxford es famosa a nivel global por su Universidad, fundada en el siglo XII. Entre los muchos colegios que la integran, algunos merecen una parada obligatoria.
Christ Church destaca por su magnífica capilla, que también funciona como catedral, y por su gran comedor que inspiró el de Hogwarts, la escuela de magia de Harry Potter. Magdalen College, con sus extensos jardines y su claustro pintoresco, ofrece un ambiente sereno a orillas del río Cherwell. Balliol College y Merton College, entre los más antiguos de la ciudad, poseen una arquitectura notable y bibliotecas históricas de gran valor.
Los museos y bibliotecas imprescindibles
Oxford alberga varios museos de excepción. El Ashmolean Museum es el museo universitario más antiguo del mundo, donde se pueden admirar desde piezas de arte hasta artefactos de la antigüedad. El Pitt Rivers Museum es un museo antropológico fascinante con una impresionante colección de objetos culturales de todo el planeta. La Bodleian Library, la biblioteca histórica de Oxford, es célebre por sus magníficas salas de lectura y su arquitectura gótica.
Pasear por Oxford y sus alrededores
La ciudad invita a recorrerla con calma. Radcliffe Square, con la emblemática Radcliffe Camera, es uno de los iconos de Oxford. La High Street es una vía animada jalonada de tiendas, cafeterías y edificios históricos. Port Meadow, un vasto espacio verde a las puertas de la ciudad, resulta ideal para un paseo junto al Támesis.
Excursiones y descubrimientos en la periferia
Si dispones de tiempo, hay lugares que merecen una escapada. Blenheim Palace, a unos quince kilómetros de Oxford, es una joya arquitectónica rodeada de jardines espléndidos, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Practicar punting en el río Cherwell, que consiste en navegar en una barca de fondo plano con pértiga, es una actividad típicamente oxfordiana para observar la ciudad desde el agua.
Una cocina reconfortante y tradicional
Oxford propone una gastronomía fiel a las tradiciones británicas. Podrás probar el Oxford Blue, un queso azul local, o saborear una Oxford Sausage, una salchicha ligeramente especiada. En cuanto a bebidas, no pases por alto el Pimm’s durante el verano o una pinta de cerveza artesanal en alguno de los numerosos pubs históricos de la ciudad.
¿Dónde comer?
- The Eagle and Child (St Giles): un pub histórico donde solían reunirse Tolkien y C.S. Lewis.
- Vaults & Garden (Radcliffe Square): una cafetería instalada en una antigua iglesia, perfecta para un almuerzo orgánico.
- Gee’s (Banbury Road): un restaurante ubicado en un invernadero victoriano que ofrece cocina británica moderna.
- The Trout Inn (Godstow): un pub al borde del río, ideal para una comida tranquila.
¿Dónde dormir?
- Old Bank Hotel (Centro): un hotel con encanto idealmente situado para explorar la ciudad.
- Leonardo Royal Hotel Oxford (Wolvercote): un hotel moderno y confortable con buen acceso al centro.
- Bear and Ragged Staff (Cumnor): una posada histórica con un entorno pintoresco y un excelente restaurante.
- easyHotel Oxford (Summertown): una opción económica para los viajeros que buscan un acceso sencillo al centro.
¿Cuándo ir?
La primavera y el otoño son las mejores estaciones para visitar Oxford: el clima es suave y la ciudad está menos abarrotada que en verano. En diciembre, la ciudad se ilumina con su mercado de Navidad.
En mayo, el May Morning es un evento tradicional que marca la llegada de la primavera.
¿Cómo llegar?
Oxford es fácilmente accesible desde Londres: un tren desde Paddington tarda aproximadamente una hora y cuesta entre 15 y 30 GBP (18-36 EUR aprox.) según la temporada. Asimismo, hay autobuses frecuentes que conectan Oxford con la capital en un trayecto de 1h30 a 2h.
¿Cómo moverse?
El centro de Oxford es compacto y se recorre fácilmente a pie. La bicicleta es un medio de transporte muy popular, con numerosos carriles bici. Los autobuses cubren bien la ciudad y sus alrededores.
Como todo el mundo, conocía Oxford sobre todo por su universidad, pero no me esperaba que fuera tan vasta y repartida en tantos edificios, cada cual más suntuoso que el anterior. Si eres fan de Harry Potter, no te pierdas el Christ Church College y la Divinity School, lugares de rodaje emblemáticos de la saga. Más allá de ser una ciudad estudiantil muy viva y llena de pubs, Oxford ofrece un entorno romántico con sus hermosos parques y sus paseos en barca por el río Cherwell. Es un destino perfecto para un fin de semana en pareja.
Entre las visitas imprescindibles, os recomiendo la deslumbrante biblioteca Bodleiana, con sus estanterías vertiginosas, y el Museo Ashmolean, que presenta unas colecciones magníficas de pinturas y antigüedades.