Visitar Inverness, capital de las Highlands
A orillas del legendario Loch Ness, Inverness ejerce como capital de las Highlands escocesas y es el punto de partida perfecto para adentrarse en esta región salvaje. Con unos 70 000 habitantes, esta ciudad compacta y acogedora logra un equilibrio natural entre los servicios urbanos y el acceso inmediato a paisajes indómitos.
El castillo de Inverness y el centro histórico
Coronando una colina sobre el río Ness, el castillo de Inverness destaca en el perfil de la ciudad. Aunque la estructura actual es principalmente del siglo XIX, el enclave ha sido un punto fortificado desde el siglo XI. Hoy en día alberga el palacio de justicia y no se puede visitar por dentro, pero su explanada es el mejor mirador para contemplar la ciudad.
Justo debajo, el casco antiguo invita a pasear entre edificios victorianos de arenisca roja, tiendas de artesanía local y cafeterías. No te pierdas la elegante Catedral de St Andrew, junto al río, ni la Old High Church, la iglesia más antigua de la localidad.
Las orillas del Ness y las islas de Inverness
El río Ness atraviesa la ciudad con senderos acondicionados a ambos lados. Para cruzarlo, puedes usar puentes como el pintoresco Greig Street Bridge, una pasarela peatonal colgante que se balancea levemente al caminar.
En el cauce del río, las Ness Islands funcionan como un parque natural conectado por puentes victorianos de hierro forjado. Estos islotes boscosos ofrecen un paseo tranquilo lejos del bullicio del centro, donde es posible avistar ardillas rojas, una especie icónica de Escocia.
El museo y la galería de arte de Inverness
Cerca del castillo, el Inverness Museum and Art Gallery es ideal para profundizar en la cultura de las Highlands. Desde restos prehistóricos hasta objetos cotidianos de los clanes escoceses e instrumentos tradicionales, este museo bien organizado ofrece una visión completa del patrimonio local. La entrada es gratuita, lo que lo convierte en un refugio perfecto si el tiempo no acompaña. En la planta superior, la galería de arte expone obras de artistas escoceses contemporáneos.
Excursiones por los alrededores
Inverness es una base estratégica para moverse por la zona. A solo 15 km, el sitio histórico de Culloden narra la tragedia de la última batalla librada en suelo británico en 1746, que supuso el fin de las aspiraciones jacobitas.
Hacia el oeste, el Loch Ness (a 30 minutos en coche) atrae a curiosos de todo el mundo tras la pista de su famoso monstruo. Las ruinas del castillo de Urquhart, a orillas del lago, ofrecen una estampa espectacular. Más cerca, el Clava Cairns es un conjunto funerario de la Edad del Bronce con 4 000 años de antigüedad que, según cuentan, inspiró las piedras de la serie "Outlander".
Sabores de las Highlands
La gastronomía local es puro territorio escocés. Aquí podrás probar el imprescindible haggis, una receta tradicional de casquería de cordero, avena y especias, que suele servirse con "neeps and tatties" (puré de nabos y patatas).
En cuanto a la bebida, la región es famosa por sus whiskies, con destilerías cercanas como Glen Ord o Tomatin que ofrecen visitas y catas. Tampoco te vayas sin probar el Irn-Bru, el refresco naranja escocés que los locales consumen casi con la misma devoción que el whisky.
¿Dónde comer?
- The Kitchen Brasserie (Ribera del río): un local moderno con cocina escocesa contemporánea basada en productos de temporada. Su salmón ahumado y la tarta de queso al whisky son excelentes.
- The Mustard Seed (Centro): ubicado en una antigua iglesia, este restaurante ofrece un ambiente único y una cocina fusión escocesa y europea.
- MacGregor's Bar (Casco antiguo): un pub auténtico que sirve platos tradicionales y organiza noches de música escocesa en directo.
- Rocpool (Orilla oeste): una opción más sofisticada y galardonada que apuesta por pescados, mariscos y carnes de las Highlands.
¿Dónde dormir?
- Kingsmills Hotel (Culcabock): un hotel de 4 estrellas en una mansión del siglo XVIII con jardín, que combina historia y modernidad.
- Glen Mhor Hotel (Ribera del río): un conjunto de edificios victorianos convertido en hotel de 3 estrellas con vistas al río Ness.
- Black Isle Hostel (Centro): una opción moderna, bien valorada y económica para recorrer la ciudad a pie.
- Rocpool Reserve Hotel (Crown): un hotel boutique de 5 estrellas con solo 11 habitaciones de diseño y restaurante gastronómico para una estancia de lujo.
¿Cuándo ir?
La mejor época abarca de mayo a septiembre, con temperaturas suaves de 15-20°C y días muy largos, llegando a tener hasta 18 horas de luz en junio. Si buscas ambiente festivo, intenta cuadrar tu visita con los Highland Games en julio o el Festival de música y de danza de las Highlands en septiembre.
El invierno es frío y los días son cortos, pero las fiestas navideñas dan a la ciudad un aire muy auténtico.
¿Cómo llegar?
El aeropuerto de Inverness recibe vuelos desde varios puntos del Reino Unido y Europa. Desde París, cuenta con una escala y unas 5 horas de viaje (150-250 EUR). Desde Londres, los vuelos directos tardan 1h30 (80-150 EUR). Otra opción es el tren nocturno Caledonian Sleeper desde Londres, toda una experiencia (8h de trayecto, desde 120 EUR en litera). Desde Edimburgo, son 3h30 en tren (unos 40 EUR) o 3h en coche por la A9.
¿Cómo moverse?
El centro de Inverness se recorre perfectamente a pie. Para llegar a los puntos periféricos, hay una red de autobuses urbanos (billete sencillo por unas 2 GBP / 2,40 EUR aprox.). Si quieres libertad total, especialmente para explorar el Loch Ness, lo mejor es alquilar un coche, con precios desde 40 EUR al día.
Una ciudad pequeña, la verdad, ¡muy agradable para vivir! El lugar ideal para alojarse unos días y pasear por las Highlands, e incluso llegar hasta la isla de Skye. La ciudad está llena de pubs y pequeños restaurantes simpáticos (¡hay que destacar las mejores carbonara de toda mi vida en un pequeño restaurante italiano "Little Italy" de Inverness, la especialidad local, por supuesto!). Pude hacer una excursión a la isla de Skye con un guía extraordinario que conocía todos los lugares de rodaje de películas.