Visitar Omalos
Lejos del bullicio urbano, Omalos es un pequeño pueblo de montaña que lleva una vida tranquila a solo 39 km de La Canea, capital de la Creta occidental. Aquí las agujas del reloj no se detienen, sino que siguen su propio ritmo, marcado por las estaciones, los rebaños y los cultivos. Enclavado en el corazón de las Lefka Ori, las Montañas Blancas, el pueblo se alza a 1080m de altitud y su meseta goza de gran fama entre los aficionados al senderismo. A los pies del célebre Volakias, un pico de 2116m, la tradición cuenta que este monte fue el trono de Zeus, aunque sobre todo sirvió como refugio de la resistencia cretense durante la ocupación turca. Para tocar las cumbres y conocer otra cara de Creta, este es el destino natural perfecto.
Un verdadero pueblo de montaña
Con su orografía agreste, Omalos requiere un esfuerzo para alcanzarlo. El pueblo funciona principalmente como punto de avastecimiento y descanso. Aquí no hay edificios monumentales ni infraestructuras orientadas al turismo de masas, ya que su entorno excepcional se basta por sí mismo y justifica el viaje. La cordillera de las Montañas Blancas es la más extensa de Creta, y en su vertiente norte Omalos es el único núcleo habitado. Con una población muy escasa, el lugar es territorio de ganaderos de cabras y agricultores. Las patatas y los cereales aprovechan el aire fresco de Omalos para crecer con fuerza, pero no son los únicos frutos de estas tierras. La flora insular cuenta con una variedad inmensa gracias a sus 1828 especies registradas en la isla, muchas de ellas endémicas. En este paraje suntuoso abundan las hierbas aromáticas, y existen explotaciones dedicadas en exclusiva a su transformación. En las pequeñas mitata, unas construcciones de piedra de planta circular, se elabora el queso graviera, revelando toda la autenticidad de la tradición cretense.
Unas gargantas de 16 km
Inexpugnable por naturaleza, el lugar sirvió de apoyo a los revolucionarios cretenses durante su levantamiento contra el Imperio otomano. La tumba de uno de sus representantes más ilustres constituye quizá el único vestigio histórico de Omalos, pues fue aquí donde Hatzimichalis Giannaris pidió ser enterrado. Muy cerca se alza una iglesia dedicada a su memoria y también la Grotte de Tzani, que sirvió de escondite a los rebeldes.
La famosa meseta de Omalos ofrece uno de los paisajes más bellos de la isla. La vegetación densa se alterna con picos escarpados, convirtiéndolo en un paraíso para los caminantes. Una antigua senda de mulas conecta el núcleo urbano con la pequeña comunidad de Agia Eirini, situada a 5 kilómetros. A las afueras del pueblo, el Xyloskalos, un peldaño tallado directamente en la roca del acantilado, marca el inicio del descenso hacia las gargantas de Samaria, las mismas que han dado fama internacional a toda esta región. Situadas en el interior del Parque Nacional homónimo, sus 16 km proponen un recorrido impresionante en las entrañas de la roca. Su acceso permanece cerrado durante el invierno, pero en temporada estival atraen a numerosos excursionistas, siendo una ruta reservada para senderistas experimentados.
Cuándo ir
Para aprovechar al máximo el lugar, los meses idóneos van de mayo a octubre. Durante el invierno, las gargantas de Samaria no son transitables. El clima de la zona es de tipo alpino y registra nevadas abundantes que exigen el equipo adecuado para caminar.
Cómo llegar
Omalos dista 39km de La Canea. Para realizar el trayecto, lo más práctico es alquilar un vehículo o tomar un taxi.
En el pueblo en sí, no hay mucho que hacer. Aun así, tiene el mérito de existir y de permitirte descansar un poco durante tu caminata por las magníficas gargantas de Omalos. Para reponer provisiones, bebidas, hacer una parada técnica, etc :)