Rizières den terrasses de Banaue

Qué hacer en las Filipinas: top 10 lugares imprescindibles

Descubre los destinos favoritos de nuestros miembros en las Filipinas, junto con opiniones, información práctica y fotos de viajeros...

Las 5 ciudades más bonitas que visitar en las Filipinas

#1 Manila +22 recos

Manila es una ciudad de contrastes radicales. Hay viajeros que recomiendan evitar la capital filipina por completo, argumentando que no resulta cómoda para el visitante occidental. Otros, sin embargo, la defienden como la "perla de Oriente" y aseguran que sus virtudes pasan desapercibidas injustamente. Aquí tienes las razones para dedicarle tiempo a Manila si estás de viaje por Filipinas.

Iglesias históricas y museos imprescindibles

A menudo se critica a Manila por su tráfico caótico, su inestabilidad política y la contaminación. A pesar de ello, ciertos barrios merecen una visita. El núcleo histórico colonial, conocido como Intramuros, concentra los monumentos más destacados de la ciudad, incluyendo numerosas iglesias. La Iglesia de San Agustín, construida en 1589, es el edificio religioso más antiguo del país. Su arquitectura barroca, diseñada específicamente para soportar los frecuentes terremotos de la región, le ha valido el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Para sumergirte en la historia local, dirígete al Fort Santiago, que alberga un museo dedicado a José Rizal, el héroe nacional filipino. Si te interesa el patrimonio cultural, es probable que también visites el Museo Nacional de Historia Natural y Etnografía y el Museo Ayala, centrado en las Filipinas prehispánicas. Como curiosidad, el Marikina Shoe Museum exhibe los 800 pares de zapatos que pertenecieron a la ex primera dama del país.

Un crisol de culturas

La capital filipina actúa como un nodo cultural donde conviven diversas etnias. Una prueba de ello es el cementerio chino, construido en 1843 en las cercanías de la ciudad. Allí se observan mausoleos, tumbas y sarcófagos que mezclan influencias chinas y occidentales. Encontrarás desde pagodas y formas de tortuga hasta pequeñas casas de tres plantas; la variedad de las sepulturas es sorprendente. Tras esta visita, vuelve al pulso frenético de la ciudad en el Chinatown. Filipinos, chinos y españoles han convivido aquí durante siglos. Fundado en 1594, se dice que es el barrio chino más antiguo del mundo. Es el lugar perfecto para probar pancit (fideos chinos), empanadas o un lumpia, una especie de rollo que recuerda a una mezcla entre un wrap y un rollito de primavera.

Compras y vida nocturna

Manila es una metrópolis que mira hacia el siglo XXI. Puedes ir de compras por sus tiendas modernas o descubrir la escena artística en el Cultural Center of the Philippines. Makati, el distrito financiero moderno situado a 5 kilómetros de Manila, concentra algunos de los centros comerciales más grandes del mundo. Salir a tomar algo en un bar de moda en Makati es una experiencia obligatoria, ya que la zona destaca por sus terrazas en azoteas y coctelerías.

Cuándo ir

Aunque se puede visitar Manila durante todo el año, la temporada más agradable transcurre de diciembre a febrero. De marzo a mayo sigue la estación seca, con un calor que llega a ser sofocante; de junio a octubre, el monzón y los tifones traen lluvias intensas.

Cómo llegar

Un vuelo desde España a Manila cuesta a partir de 500 €*. Tu avión hará probablemente al menos una escala en los Emiratos Árabes Unidos o Kuwait, con un tiempo de vuelo total de entre 16 y 17 horas. Si viajas desde América Latina, consulta los requisitos de visado y las rutas aéreas disponibles según tu nacionalidad.

#2 Tagaytay +13 recos

Tagaytay es una ciudad de la provincia de Cavite, en las Filipinas, situado al sur de la isla de Luzón, donde también se encuentra la capital, Manila. Elevada a 600 metros, esta localidad disfruta de un clima más fresco que el resto del país. El nombre de Tagaytay proviene del idioma tagalog, sobre el que se construyó el filipino, lengua nacional del país, y significa "la cresta". De hecho, la ciudad se asienta sobre una colina que domina el lago Taal y su imponente volcán, ofreciendo panorámicas excepcionales del entorno. La vista desde la azotea del hotel Taal Vista es una de las más valoradas.

La ciudad del volcán Taal

Tagaytay es conocida principalmente por su ubicación en lo alto de una colina, un mirador natural hacia la Caldera y el volcán Taal. Esta posición elevada fue elegida estratégicamente para proteger a la población de las recurrentes erupciones del volcán, que han devastado varias ciudades vecinas en el pasado.

El volcán Taal suele presentarse como el volcán activo más pequeño del mundo, aunque ocupa una caldera de decenas de kilómetros: lo pequeño es el cono del cráter central. Entró en erupción en 2020 y de nuevo en 2021 y 2022. Forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico. Desde el pueblo vecino de Talisay, es posible organizar una excursión: un breve trayecto en barco seguido de unos cuarenta minutos de ascenso permiten alcanzar la cima para observar las fumarolas, los cráteres y su lago interior. La isla del volcán es zona de peligro permanente desde la erupción de 2020: el acceso depende de las órdenes vigentes.

La importancia de Tagaytay creció a principios del siglo XX. Al estar a solo unas horas al sur de Manila, se convirtió en el refugio predilecto para los habitantes de la capital que buscaban aire puro y tranquilidad. El presidente filipino Manuel L. Quezon visitó la ciudad en 1938 para la firma de la Ley 338 del Commonwealth, la norma que oficializó su creación como ciudad.

Un punto de partida para rutas de senderismo

Tagaytay cuenta con espacios verdes como el Picnic Grove o el Palacio en el Cielo, este último con una historia particular. Sus jardines fueron diseñados originalmente para albergar la residencia del antiguo dictador de las Filipinas, el presidente Marcos. Tras la revolución del poder popular de 1986, el recinto fue preservado y reconvertido en un parque público.

La ciudad es también el punto de partida ideal para realizar rutas de senderismo en las montañas de los alrededores, como el monte Batulao, el monte Talamitam o el monte Pico de Loro. La zona es famosa por sus campos de flores y plantaciones de cocoteros. No dejes de visitar el mercado local o de probar el bulalo, una sopa de jarrete de buey que es la especialidad gastronómica de la región.

¿Cuándo ir?

La mejor temporada para recorrer las Filipinas va de noviembre a marzo, cuando las temperaturas son cálidas y las precipitaciones son escasas.

¿Cómo llegar?

Desde la capital, Manila, puedes tomar un autobús en la terminal Parañaque Integrated Terminal Exchange (PITX). El trayecto dura unas 2 horas. Si viajas en coche, llegarás a través de la carretera Santa Rosa - Tagaytay Road en aproximadamente una hora y media.

#3 Puerto Galera +12 recos

Puerto Galera es una localidad costera situada en la isla de Mindoro, en las Filipinas. Es un destino de referencia para practicar submarinismo y esnórquel. Su bahía es reserva de la biosfera de la Unesco desde 1973 y alberga una gran biodiversidad marina. El Apo Reef, el arrecife de casi 34 km² que suele citarse junto a ella, queda en realidad al otro extremo de Mindoro, en la costa oeste. Puerto Galera destaca también por sus playas y por una oferta de restauración y ocio que ha convertido a la zona en un refugio habitual para expatriados de diversas nacionalidades.

Playas y ocio junto al mar

Puerto Galera cuenta con playas conocidas como White Beach, epicentro turístico de la localidad, que concentra la vida nocturna, bares, restaurantes y numerosas opciones de excursiones. Otras opciones interesantes son la playa de Talipanan, más pequeña y tranquila, la playa de Sabang, que recorre el antiguo pueblo de pescadores del mismo nombre, o la playa de Aninuan.

La zona es propicia para actividades tanto acuáticas como terrestres. Además del buceo, es posible alquilar motos de agua, kayaks, practicar windsurf, navegar en catamarán o hacer pesca de altura. En tierra firme, las opciones incluyen partidas de paintball, rutas en BTT, karts, tiro con arco y senderismo.

La isla de Mindoro, entre bosques y biodiversidad

La isla de Mindoro ofrece un entorno forestal destacado. Los senderistas experimentados pueden probar la ruta que asciende al Monte Halcon, uno de los picos más altos de las Filipinas con más de 2500 metros de altitud. Otras alternativas incluyen los paseos hacia las cascadas de Tamaraw, con 31 metros de altura, o las de Tukuran, ideales para observar la flora y fauna local. Para llegar a las cascadas de Tukuran, existe la opción de realizar el trayecto en una carreta tirada por bueyes.

Para quienes buscan conocer la cultura local, es posible visitar el poblado de los Mangyan, situado en Talipanan, al oeste de Puerto Galera. Este lugar está gestionado por una familia que trabaja para preservar el legado de un pueblo indígena. En la costa oeste, no te pierdas la iglesia de la Inmaculada Concepción, que alberga el museo de la excavación con objetos y reliquias del patrimonio regional.

¿Cuándo ir?

La mejor época para visitar Puerto Galera es entre enero y abril, meses en los que también se concentran numerosos festivales. Ten en cuenta que la temporada de tifones suele tener lugar durante los meses de octubre y noviembre.

¿Cómo llegar?

Desde Manila, debes tomar un autobús hasta el muelle de Batangas, puerto desde el que sale un ferry hacia Puerto Galera. Si llegas desde la isla de Tablas, un ferry te llevará hasta Roxas, localidad desde la que deberás continuar por tierra hasta Puerto Galera. Desde Coron, el ferry llega a San Jose, en el lado oeste de la isla; desde allí, hay autobuses que realizan el trayecto hasta Roxas, Calapan y finalmente Puerto Galera.

#4 Boracay +12 recos

Boracay es una isla del archipiélago de las Bisayas en el centro de las Filipinas, situada a unos 300 kilómetros de la capital Manila. Esta pequeña isla de 6 kilómetros de largo por uno o dos de ancho destaca por sus arenales blancos y su animada vida nocturna. En los últimos años ha llegado a recibir hasta 2 millones de turistas anuales. Víctima de su éxito, registró más de 33 000 habitantes en 2018 frente a apenas 12 000 en el año 2000. En 2018, el entonces presidente filipino, Rodrigo Duterte, ordenó cerrar todos los accesos a la isla durante seis meses por motivos ambientales y abrió una etapa de rehabilitación en Boracay.

Una isla paradisíaca en el corazón de Filipinas

Boracay reúne múltiples atractivos que le valen su fama de paraíso tropical: aguas turquesas, fondos marinos excepcionales, sol, arena cálida y una oferta hotelera, gastronómica y de ocio muy completa. Es un destino reconocido tanto para salir de fiesta como para relajarse o practicar submarinismo. En el lugar hay disponibles numerosas actividades como surf de remo, surf, parapente o moto de agua, además del mercado tradicional de la isla, el D'Talipapa, especializado en marisco fresco.

Las dos playas más conocidas de Boracay son la White Beach, un arenal de 4 kilómetros considerado entre los diez más bellos de Asia, y la playa Bulabog, situada en la costa opuesta, donde el viento y el oleaje resultan más propicios para los deportes náuticos. La White Beach se divide en varios sectores denominados estaciones, que recuerdan a los antiguos embarcaderos y sirven para orientarse en la isla. También hay otras playas más tranquilas accesibles principalmente en el norte, una zona menos urbanizada, ideal para pasear por la naturaleza circundante.

La rehabilitación de la isla de Boracay

Durante los meses de aislamiento decretados por el presidente de Filipinas, la isla fue sometida a una limpieza general y se impusieron nuevas normas de conducta, como la prohibición de consumir alcohol o fumar en las playas. Se establecieron cupos que limitan la capacidad a un máximo de 19 200 turistas simultáneos. Los hoteles que incumplen las normativas medioambientales son clausurados y las carreteras han sido renovadas para agilizar el tráfico. Para evitar la proliferación de negocios ilegales junto a la costa, se delimitó una franja protegida de 30 metros desde la orilla donde está prohibida cualquier instalación.

¿Cuándo ir?

La mejor época para disfrutar de los atractivos de playa de Boracay es la estación seca, entre diciembre y marzo. Conviene evitar los meses de junio a octubre debido a las lluvias frecuentes. Es fundamental reservar el viaje con antelación debido a los límites de aforo establecidos para acceder a la isla.

¿Cómo llegar?

A Boracay se llega en ferri desde Caticlan, en la vecina isla de Panay, donde se localiza el aeropuerto al otro lado del estrecho. Otra alternativa es volar al aeropuerto internacional de Kalibo.

#5 Banaue +10 recos

Banaue es un pueblo de la isla de Luzón, en las Filipinas, situado a 1200 metros de altitud en la Cordillera, en las laderas del monte Amuyao. Es célebre por sus numerosas terrazas de arroz, creadas hace más de 2000 años por el pueblo Ifugao e inscritas en el patrimonio mundial de la Unesco desde 1995. Estas terrazas permiten captar y redistribuir el agua de los bosques situados montaña arriba para cultivar el arroz. A día de hoy, siguen siendo trabajadas de forma artesanal por las poblaciones locales.

Admirar las terrazas de arroz de Banaue, la octava maravilla del mundo

Banaue es un pequeño pueblo pintoresco de las Filipinas, uno de los once asentamientos de la tribu Ifugao. Las temperaturas suelen ser frescas debido a la altitud y al clima de montaña. La población local vive del cultivo del arroz desde hace al menos dos milenios, aunque el turismo ha ganado mucho peso recientemente. Los diques que forman las terrazas de Banaue fueron construidos a mano, utilizando materiales locales como el barro y la piedra. El paisaje se ha moldeado de esta forma durante milenios. Los habitantes llaman a sus arrozales las escaleras al cielo, dada la inclinación que hay que superar para acceder a las diferentes cuencas repartidas por el valle.

Desde Banaue, es posible pasear por los arrozales cercanos y llegar a diferentes miradores como el Chango View Point o el Front Size View Point. Para los más deportistas, también es posible realizar una caminata de varios días por el valle, preferiblemente con un guía.

Punto de partida para rutas de senderismo en la Cordillera de Filipinas

La mayoría de las rutas te llevarán cerca de los arrozales y hasta los pueblos vecinos de Batad, escondido en un anfiteatro natural de vegetación, Bangaan o Cambulo. El senderismo te adentra en la naturaleza hasta las cascadas de Tappia, una cascada de 21 metros de altura donde es posible bañarse, o la piscina natural de Guihob, aunque quedó parcialmente dañada tras un tifón en 2010. Quienes busquen un mayor reto físico pueden dirigirse al Awa View Deck, un sendero que ofrece una vista aérea espectacular de las terrazas. También es posible desplazarse entre pueblos en jeep, el medio de transporte local, o en bicicleta, que se puede alquilar allí mismo.

¿Cuándo ir?

El paisaje cambia considerablemente a lo largo del año. Es muy verde y exuberante durante la época de lluvias en junio y julio, mientras que el ambiente se vuelve más seco y mineral entre diciembre y marzo, época de la plantación del arroz. Si puedes, visita Banaue durante el festival de la cultura indígena Ifugao que tiene lugar en abril. Podrás descubrir los trajes, cantos y danzas tradicionales durante varios días de celebración.

¿Cómo llegar?

Desde Manila, la capital, debes tomar un autobús hasta Banaue. Desde España, Manila se alcanza siempre con escala, normalmente en un hub del Golfo. El trayecto en autobús dura unas 9 horas, preferiblemente de noche, aunque si lo haces de día, el paisaje también merece la pena.

Clasificación de las 5 actividades seleccionadas por la redacción en las Filipinas

#1 Picnic Grove (Tagaytay) +7 recos 5/5

Picnic Grove es un espacio verde que domina la ciudad de Tagaytay y el lago Taal. Este lugar de recreo permite contemplar el paisaje desde las alturas mientras disfrutas de un almuerzo. El parque cuenta con praderas, bosques de pinos, puestos de comida y las clásicas mesas con techos puntiagudos. ¿El plan? Pasear, comer o subir a la tirolina y la noria.

#2 Parque Rizal (Manila) +6 recos 5/5

El Parque Rizal es el pulmón verde más emblemático de Manila, la capital de Filipinas. Escenario de la declaración de independencia del archipiélago, alberga el monumento a José Rizal, héroe nacional. Conocido como Luneta por su forma de media luna, este espacio entre la Taft Avenue y la bahía ofrece atardeceres memorables, jardines, un orquidario y la fuente Rizal.

#3 Volcán Taal (Talisay) +6 recos 5/5

Situado a unos sesenta kilómetros al sur de Manila, la capital de Filipinas, este lugar destaca por sus características geológicas únicas. El cráter del volcán está ocupado por un lago del que emerge un pequeño islote rocoso. Este cráter, conocido como Volcano Island, es en sí mismo una isla que flota en las aguas del lago Taal. A su vez, este lago se encuentra dentro de la isla de Luzón. Esta estructura de lagos y cráteres imbricados es un fenómeno geológico único en el mundo.

En la misma línea, el Taal tiene la reputación de ser uno de los volcanes activos más pequeños del planeta. Por otro lado, su historial es más sombrío, ya que las erupciones y los tsunamis provocados por su actividad volcánica, sumados a la proximidad de zonas densamente pobladas, lo convierten en el volcán más mortífero de la historia del país.

Aunque se mantiene bajo vigilancia constante, es posible visitarlo de forma segura. La actividad no ha cesado por completo y es habitual observar fumerolas inofensivas escapando del cráter. Para llegar, deberás tomar un banka, una embarcación tradicional filipina, y navegar durante 20 minutos hasta atracar en Volcano Island. Una vez allí, tendrás que ascender hasta la cima. La subida al cráter, que alcanza los 400 metros de altitud en algunos puntos, puede realizarse a pie o a caballo. El ascenso a pie es exigente debido al calor y la humedad de la zona, pero se puede completar sin necesidad de equipamiento especializado en unos 40 minutos. Además, subir a pie tiene la ventaja de ser gratuito y te permite disfrutar del paisaje a tu propio ritmo.

#4 Playa Dumaluan (Panglao) +4 recos 5/5

Con casi dos kilómetros de extensión, la Playa Dumaluan es el gran arenal blanco de la isla de Panglao, en Bohol, Filipinas. Más tranquila que la cercana Alona Beach, destaca por su agua turquesa y fondos de pendiente suave, ideales para familias. Amaneceres frente al mar, cocoteros y arena fina para una jornada de relax total.

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#5 Colinas de Chocolate (Tagbilaran) +1 reco 3.5/5

Monumento natural a unos sesenta kilómetros de Tagbilaran. Desde la plataforma de observación, la subida de 214 escalones te regala una vista panorámica de 360 grados sobre cientos de colinas cónicas. Durante la estación seca, la hierba que cubre estas formaciones kársticas adquiere un tono marrón chocolate.

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Visitar Filipinas: el archipiélago de las 7000 promesas

Imagina un mundo donde cada isla cuenta una historia diferente, donde las aguas cristalinas esconden tesoros sumergidos y donde la cálida acogida de sus habitantes convierte cada encuentro en un momento de felicidad. Bienvenida a Filipinas, este rosario de 7000 islas esparcidas entre el mar de China y el océano Pacífico, donde el Sudeste Asiático tropical se une a la herencia colonial española en una mezcla fascinante.

Filipinas: ¿es un destino hecho para ti?

Filipinas seduce ante todo a los viajeros en busca de autenticidad y aventura. Si sueñas con playas vírgenes, fondos marinos excepcionales y paisajes volcánicos espectaculares, este archipiélago te conquistará. Los aficionados al buceo encuentran aquí su paraíso, los senderistas sus terrenos de juego montañosos y las almas curiosas una cultura mestiza fascinante.

Atención, sin embargo: viajar por Filipinas exige cierta flexibilidad. Las distancias entre islas pueden ser largas, las infraestructuras a veces básicas y la temporada de lluvias (de junio a octubre) puede alterar tus planes. Manila, punto de entrada obligado, sigue siendo una megalópolis ruidosa y congestionada que puede desconcertar. Pero una vez superados estos primeros desafíos, la magia hace efecto.

Luzón: entre caos urbano y maravillas naturales

Manila impresiona al principio por su intensidad. Esta capital tentacular de 13 millones de habitantes revela sin embargo sus encantos a quien sabe mirar. Intramuros, el barrio histórico amurallado, transporta instantáneamente a la época colonial española. Sus iglesias barrocas, sus callejuelas adoquinadas y el Fuerte Santiago narran cuatro siglos de historia tumultuosa.

El verdadero cambio de aires comienza en cuanto se abandona la capital. Dirección a los arrozales en terraza de Batad, esculpidos hace 2000 años por las manos expertas de los ifugaos. Estos peldaños gigantes siguen las curvas de las montañas de la cordillera, creando un paisaje de una belleza impactante, reconocido como patrimonio mundial de la UNESCO.

Consejo de amigo: evita los fines de semana para visitar Batad. Los turistas locales acuden en masa y la magia del lugar se difumina entre la multitud.

Volcanes y tiburones ballena: la aventura en estado puro

El monte Pinatubo ofrece una de las rutas de senderismo más espectaculares del país. Este volcán, famoso por su devastadora erupción de 1991, esconde hoy un lago turquesa en su cráter. La ruta de 14 kilómetros ida y vuelta te conducirá a través de paisajes lunares esculpidos por las coladas de lava.

Más al sur, Donsol se convierte entre febrero y mayo en el escenario de un espectáculo extraordinario: la migración de los tiburones ballena. Estos gigantes pacíficos de 12 metros de longitud se desplazan por aguas poco profundas, ofreciendo a los buceadores un encuentro inolvidable con el pez más grande del mundo.

Palawan: la última frontera salvaje

Palawan encarna el sueño tropical absoluto. Esta isla provincia alargada a lo largo de 650 kilómetros separa el mar de China del mar de Sulu, albergando una biodiversidad excepcional entre selvas primarias y arrecifes de coral inmaculados.

El Nido, pequeño pueblo de pescadores célebre por sus lagunas, sirve de puerta de entrada hacia las islas Bacuit. Estas joyas de piedra caliza emergen del agua turquesa como catedrales naturales, creando lagunas secretas accesibles únicamente en kayak. Cada isleta revela su personalidad: playas de arena fina, grutas marinas, jardines de coral.

Consejo de amigo: reserva tus excursiones la víspera en el puerto de El Nido en lugar de hacerlo a través de tu hotel. Ahorrarás un 30% y elegirás tu grupo.

Coron: inmersión en la historia

El archipiélago de Coron esconde bajo sus aguas cristalinas uno de los cementerios marinos más bellos del mundo. Una docena de pecios japoneses de la Segunda Guerra Mundial reposan entre 10 y 40 metros de profundidad, convertidos en coloridos arrecifes artificiales. Incluso los principiantes pueden explorar estos testigos de la historia en las aguas claras de la bahía de Coron; el cercano lago Kayangan se visita en superficie, por la transparencia de su agua dulce.

Bisayas: el arte de vivir filipino

El archipiélago central de las Bisayas revela el alma festiva y acogedora del país. Cebú, segunda ciudad del país, combina modernidad y tradición en sus barrios animados. Pero es en las islas de alrededor donde se esconde la verdadera magia.

Bohol fascina por sus colinas de chocolate, esos 1268 conos perfectamente redondeados que se vuelven marrones en la estación seca. En la reserva de tarseros de Corella, estos primates del tamaño de un puño y ojos desproporcionados observan a los visitantes con curiosidad. Se necesita paciencia y silencio para divisar a estas criaturas nocturnas de mirada penetrante.

Siquijor: la isla misteriosa

Apodada la isla de los brujos, Siquijor cultiva su aura misteriosa entre playas inmaculadas y bosques tropicales. Los curanderos tradicionales perpetúan allí rituales ancestrales mientras las cascadas de Cambugahay ofrecen piscinas naturales de un azul irreal.

Boracay, a pesar de su cierre temporal por rehabilitación ecológica, sigue siendo un referente mundial con sus 4 kilómetros de arena blanca y fina bordeados de palmeras. La isla ha recuperado su esplendor de antaño gracias a los esfuerzos de conservación.

Consejo de amigo: evita Boracay entre diciembre y febrero, periodo de gran afluencia. Prefiere abril-mayo o septiembre-noviembre para disfrutar de las playas con tranquilidad.

Filipinas en el plato: fusión tropical

La cocina filipina sorprende por sus influencias mestizas. El adobo, plato nacional, marina cerdo o pollo en una mezcla de vinagre, salsa de soja y especias. El lechon, cochinillo asado al espeto, corona las grandes ocasiones, mientras que el sinigang, una sopa agridulce al tamarindo, reconforta en las tardes lluviosas.

Abundan las frutas exóticas: mangos dulces de Guimaras, durian aromático de Davao, rambutanes de carne perlada. No te pierdas el halo-halo, un postre helado que mezcla alubias dulces, gelatina de colores, hielo picado y leche condensada, un auténtico arco iris en un vaso.

Los mercados nocturnos revelan la sociabilidad filipina en torno a pescados a la brasa, balut (huevo de pato incubado) y lumpia (rollitos de primavera locales). La cerveza San Miguel acompaña a la perfección estos banquetes improvisados en las calles animadas.

¿Cuándo viajar a Filipinas?

La temporada seca, de noviembre a abril, ofrece las mejores condiciones con temperaturas que oscilan entre 25 y 30 °C y precipitaciones mínimas. Marzo y abril pueden ser calurosos, sobre todo en Manila, donde el termómetro roza los 35 °C.

El monzón se instala de mayo a octubre, con variaciones según las regiones. El oeste del archipiélago (Palawan, oeste de Luzón) experimenta su temporada de lluvias de junio a noviembre, mientras que el este se mantiene húmedo todo el año. Los tifones amenazan principalmente entre julio y septiembre.

Para el buceo, las condiciones óptimas varían: Palawan y Boracay brillan de noviembre a mayo, mientras que Bohol y Siquijor se visitan idealmente de febrero a junio. Donsol revela sus tiburones ballena entre febrero y mayo.

¿Cómo llegar a Filipinas?

Ningún vuelo directo conecta París con Manila. Air France-KLM propone la conexión más práctica con escalas en Ámsterdam y Taipéi, sumando unas 16 horas de viaje. Emirates, Qatar Airways y Singapore Airlines ofrecen alternativas a través de sus respectivos centros de conexiones en Dubái, Doha y Singapur.

Cebu Pacific y Philippines Airlines operan vuelos nacionales hacia Cebú, Davao, Puerto Princesa (Palawan) y Kalibo (Boracay). Estos trayectos internos permiten evitar el paso obligado por Manila para llegar directamente al destino final.

Los viajeros españoles se benefician de una exención de visado para estancias inferiores a 30 días (si viajas desde América Latina, consulta los requisitos para tu nacionalidad). Un pasaporte con una validez mínima de seis meses tras la fecha de regreso y un billete de salida del país son suficientes.

Cómo moverse por Filipinas

Los ferris constituyen la columna vertebral del transporte entre islas. 2GO Travel cubre las principales rutas entre Manila, Cebú, Bohol y Palawan con barcos modernos y climatizados. Calcula 22 horas entre Manila y Cebú, y 36 horas hasta Puerto Princesa.

Los jeepneys, esos autobuses coloridos herederos de los jeeps militares estadounidenses de 1945, simbolizan el transporte local. Económicos pero lentos, comunican cada rincón de las islas principales. Los tricycles (motos con sidecar) toman el relevo para los trayectos cortos.

El avión sigue siendo indispensable para optimizar el tiempo entre islas alejadas. Cebu Pacific, Philippines Airlines y PAL Express conectan el archipiélago con tarifas asequibles si se reservan con antelación. Un vuelo entre Manila y Puerto Princesa cuesta entre 50 y 100 €* según la temporada.

En Manila, el metro elevado MRT y LRT da servicio de manera eficiente a la capital. Un abono de un día por 100 pesos da acceso a toda la red. Los atascos monumentales hacen que los taxis resulten poco prácticos en las horas punta.

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Más de 7 000 islas, trayectos que suelen combinar vuelos nacionales, barcos tradicionales y autobuses, y un archipiélago donde dos pueblos vecinos pueden quedar separados por varias horas de mar: organizar un viaje por libre a Filipinas se convierte enseguida en un rompecabezas logístico.

Una agencia que conoce bien el terreno te ahorra conexiones perdidas e islas cerradas fuera de temporada. Las opiniones de los miembros de Avygeo, viajeros como tú, sirven de base para esta selección y te ayudan a elegir la opción adecuada.

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