#1 Manila
Manila es una ciudad de contrastes radicales. Hay viajeros que recomiendan evitar la capital filipina por completo, argumentando que no resulta cómoda para el visitante occidental. Otros, sin embargo, la defienden como la "perla de Oriente" y aseguran que sus virtudes pasan desapercibidas injustamente. Aquí tienes las razones para dedicarle tiempo a Manila si estás de viaje por Filipinas.
Iglesias históricas y museos imprescindibles
A menudo se critica a Manila por su tráfico caótico, su inestabilidad política y la contaminación. A pesar de ello, ciertos barrios merecen una visita. El núcleo histórico colonial, conocido como Intramuros, concentra los monumentos más destacados de la ciudad, incluyendo numerosas iglesias. La Iglesia de San Agustín, construida en 1589, es el edificio religioso más antiguo del país. Su arquitectura barroca, diseñada específicamente para soportar los frecuentes terremotos de la región, le ha valido el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Para sumergirte en la historia local, dirígete al Fort Santiago, que alberga un museo dedicado a José Rizal, el héroe nacional filipino. Si te interesa el patrimonio cultural, es probable que también visites el Museo Nacional de Historia Natural y Etnografía y el Museo Ayala, centrado en las Filipinas prehispánicas. Como curiosidad, el Marikina Shoe Museum exhibe las 800 pares de zapatos que pertenecieron a la ex primera dama del país.
Un crisol de culturas
La capital filipina actúa como un nodo cultural donde conviven diversas etnias. Una prueba de ello es el cementerio chino, construido en 1843 en las cercanías de la ciudad. Allí se observan mausoleos, tumbas y sarcófagos que mezclan influencias chinas y occidentales. Encontrarás desde pagodas y formas de tortuga hasta pequeñas casas de tres plantas; la variedad de las sepulturas es sorprendente. Tras esta visita, vuelve al pulso frenético de la ciudad en el Chinatown. Filipinos, chinos y españoles han convivido aquí durante siglos. Fundado en 1594, se dice que es el barrio chino más antiguo del mundo. Es el lugar perfecto para probar pancit (fideos chinos), empanadas o un lumpia, una especie de rollo que recuerda a una mezcla entre un wrap y un rollito de primavera.
Compras y vida nocturna
Manila es una metrópolis que mira hacia el siglo XXI. Puedes ir de compras por sus tiendas modernas o descubrir la escena artística en el Cultural Center of the Philippines. Makati, el distrito financiero moderno situado a 5 kilómetros de Manila, concentra algunos de los centros comerciales más grandes del mundo. Salir a tomar algo en un bar de moda en Makati es una experiencia obligatoria, ya que la zona destaca por sus terrazas en azoteas y coctelerías.
Cuándo ir
Aunque se puede visitar Manila durante todo el año, la temporada más agradable transcurre de diciembre a febrero. En pleno verano se evitan las lluvias intensas, pero el calor puede llegar a ser sofocante.
Cómo llegar
Un vuelo desde España a Manila cuesta a partir de 500 EUR. Tu avión hará probablemente al menos una escala en los Emiratos Árabes Unidos o Kuwait, con un tiempo de vuelo total de entre 16 y 17 horas. Si viajas desde América Latina, consulta los requisitos de visado y las rutas aéreas disponibles según tu nacionalidad.