Montevideo, la capital que no busca impresionar
Son las 18:00 de un sábado de febrero y la Rambla se llena sin desbordarse nunca. Hay corredores que recorren los 22 kilómetros de frente costero, un grupo de percusionistas de candombe afina sus tambores a lo lejos y, en un banco, una pareja comparte un mate mientras ve el sol ponerse en el Río de la Plata. Nada de rascacielos agobiantes ni aglomeraciones opresivas.
Capital de Uruguay, Montevideo concentra cerca de la mitad de la población del país, con unos 1,8 millones de habitantes. Fundada en 1726 por los colonos españoles, ha crecido despacio, a su propio ritmo, y precisamente ahí radica su encanto. Aquí no se va persiguiendo atracciones turísticas. Te dejas envolver por un ritmo de vida donde la tranquilidad no es un eslogan publicitario, sino una forma de existencia.
¿Es un destino para ti?
Montevideo no es una ciudad escaparate. No te dejará sin aliento con un monumento mundialmente famoso y quienes busquen una vida nocturna comparable a la de Buenos Aires pueden aburrirse. En cambio, si prefieres las capitales a escala humana, las caminatas largas junto al agua y una gastronomía carnívora de primer nivel, te va a encantar.
Ideal para:
- Los amantes de la carne a la brasa y la gastronomía rioplatense
- Los viajeros que buscan calma urbana y playas accesibles
- Los apasionados de la arquitectura colonial, el art déco y el eclecticismo
- Quienes combinan Montevideo con Buenos Aires o la costa uruguaya
- Los aficionados al fútbol y a la historia deportiva
Menos adecuado para:
- Los fiesteros que busquen una vida nocturna intensa y variada
- Los viajeros que necesitan grandes monumentos turísticos
- Los presupuestos muy ajustados: Uruguay es un país caro en el contexto sudamericano
- Los vegetarianos estrictos o quienes no consumen carne roja
Un presupuesto más elevado de lo esperado
Uruguay no es el destino más económico de Sudamérica. Los precios se acercan más a los de una capital europea media que a los de sus vecinos. La comida, en particular, se nota en el bolsillo.
| Concepto de gasto | Rango de precios |
|---|---|
| Noche en albergue juvenil (habitación compartida) | 9 a 20 €* |
| Noche en hotel cómodo (3 estrellas) | 40 a 100 €* |
| Comida rápida (chivito, pizza, empanadas) | 5 a 10 €* |
| Comida o cena en restaurante | 12 a 30 €* |
| Transporte y actividades para un día | 5 a 15 €* |
| Presupuesto diario mochilero | 40 a 60 €* |
| Presupuesto diario cómodo | 90 a 150 €* |
Información práctica para moverse
La buena noticia es que Montevideo se recorre con facilidad. El centro histórico y sus alrededores son compactos, la red de autobuses es amplia y las aplicaciones de transporte como Uber y DiDi funcionan muy bien con tarifas razonables. El español es la lengua oficial y muy poca gente habla inglés o francés. Conviene tenerlo en cuenta.
En cuanto al clima, el tiempo cambia con facilidad. El verano austral trae calor y humedad, mientras que el invierno puede ser fresco y ventoso, con temperaturas que rondan los 10°C. La primavera y el otoño resultan agradables pero inestables, así que conviene llevar siempre una capa de abrigo en la mochila.
¿Es una ciudad segura?
Uruguay está considerado el país más seguro de América Latina y Montevideo sigue siendo una capital donde, por lo general, uno se siente tranquilo. Dicho esto, la pequeña delincuencia existe. Los hurtos al descuido y los carteristas actúan en las zonas turísticas, sobre todo alrededor del Mercado del Puerto y la Ciudad Vieja.
Consejo de amigo: tanto la Ciudad Vieja como el Centro tienen mucha vida durante el día, pero se vacían al caer la tarde. Es mejor no caminar solo por esas calles cuando oscurece. Los barrios de Pocitos, Punta Carretas y Carrasco son bastante más seguros para salir de noche. Conviene evitar los barrios periféricos de Casavalle y Cerro.
La Ciudad Vieja, el núcleo histórico
Cualquier visita a Montevideo empieza aquí. La Plaza Independencia sirve como punto de anclaje de la parte antigua. A un lado se alza la silueta inconfundible del Palacio Salvo, inaugurado en 1928 y que llegó a ser el edificio más alto de Sudamérica. Al otro lado se encuentra la Puerta de la Ciudadela, el último vestigio de las murallas defensivas del siglo XVIII.
Bajo la plaza, el mausoleo de José Artigas, héroe de la independencia uruguaya, recuerda el pasado combativo del país. Otro punto de referencia importante es la plaza Cagancha y su columna de la paz, que marca el kilómetro cero de las carreteras nacionales.
La calle peatonal Sarandí discurre hacia el sur salpicada de puestos de artesanía, librerías y cafés. No te pierdas la hermosa Librería Puro Verso, situada en un antiguo edificio de estilo modernista. El teatro Solís, uno de los coliseos más antiguos de América Latina, merece al menos una visita exterior para contemplar su fachada neoclásica.
El Museo Torres García y el Museo Gurvich, ambos dedicados a los pioneros del constructivismo uruguayo, valen la pena si te interesa el arte moderno. El Palacio Taranco, una antigua mansión señorial diseñada por Charles Louis Girault, el arquitecto del Petit Palais de París, expone una interesante colección de mobiliario y artes decorativas hispanofrancesas.
La Rambla y los barrios de la costa
La Rambla es el alma de Montevideo. Este corredor de hormigón y espacios verdes acompaña al Río de la Plata durante más de 22 kilómetros, desde la Ciudad Vieja hasta el barrio residencial de Carrasco. Los montevideanos acuden allí para correr, montar en bicicleta, tomar mate y contemplar la puesta de sol. Desde nuestro punto de vista en Avygeo, constituye uno de los paseos marítimos más agradables de Sudamérica.
El barrio de Pocitos acoge la playa más concurrida de la ciudad, junto al famoso letrero gigante con el nombre de la capital para la foto de rigor. Un poco más allá, Punta Carretas atrae por sus restaurantes, su antiguo centro comercial construido dentro de una antigua cárcel y el curioso Castillo Pittamiglio, levantado por un arquitecto fascinado por la alquimia.
Consejo de amigo: para pasar un día de playa de verdad, acércate hasta la playa de Carrasco. El agua del Río de la Plata suele ser oscura y de aspecto arcilloso, así que no esperes arenales caribeños, ya que nos encontramos ante un estuario. El verdadero atractivo reside en el ambiente y la arquitectura señorial que la rodea.
Cordón, Palermo y el ambiente alternativo
Más allá de la postal turística, los barrios de Cordón y Palermo muestran un Montevideo más joven y dinámico. El Mercado Ferrando, ubicado en una antigua fábrica de muebles, funciona bajo el concepto de mercado gastronómico moderno con mesas compartidas, cerveza artesana y puestos de comida internacional. Resulta ideal para cenar de manera informal mientras observas la vida local.
El Barrio Sur es la cuna del candombe, esa música de percusión de raíces afrouruguayas reconocida como patrimonio cultural inmaterial por la UNESCO. Las tardes de ensayo, numerosos percusionistas desfilan por las calles y el tráfico se detiene para dejarles espacio. Es una estampa inolvidable si te coincide el viaje.
El domingo por la mañana, acude sin falta a la feria de Tristán Narvaja, el mercadillo al aire libre más grande de la ciudad. Varias calles se transforman en un bazar bullicioso donde se venden discos de vinilo, antigüedades, fruta fresca y objetos insólitos. El mercado abre sobre las 9:00 y cierra hacia las 15:00.
Parques y museos menos conocidos
El Parque Rodó funciona como el pulmón verde de la ciudad. Cuenta con tres zonas diferenciadas, un lago artificial, áreas arboladas y una pequeña zona de atracciones que atrae a las familias los fines de semana. En sus inmediaciones se instala con frecuencia un mercadillo artesanal.
Más hacia el norte, el Parque Prado conserva el aire de una antigua zona de recreo de la burguesía decimonónica. Alberga un jardín botánico tranquilo, mansiones señoriales de otra época y un ambiente muy particular. El Museo Blanes, de entrada gratuita, expone una interesante colección de pintura uruguaya de distintas etapas.
Para una experiencia impactante y diferente, el Museo Andes 1972 relata la historia del accidente aéreo en la cordillera que dio la vuelta al mundo. El espacio es reducido, pero la visita gana mucho gracias a las explicaciones de sus guías. La entrada cuesta unos 8 USD.
Consejo de amigo: los aficionados al vino pueden acercarse a la Bodega Bouza, un viñedo al que se llega fácilmente en taxi desde el centro. Allí se puede degustar el Tannat, la uva emblemática de Uruguay, en un entorno rural rodeado de coches clásicos de colección.
¿Dónde comer y beber en Montevideo?
La cocina montevideana gira en torno a la carne, y negarlo sería faltar a la verdad. El plato nacional por excelencia es el chivito, un bocadillo descomunal que lleva filete de ternera, jamón, queso, huevo, ensalada y a veces beicon. Es contundente, poco sofisticado y sabroso. Lo sirven en todas partes, desde los bares sencillos de barrio hasta los restaurantes más refinados.
El Mercado del Puerto, inaugurado en 1868 bajo una estructura de hierro forjado traída desde Inglaterra, constituye el templo de la parrilla uruguaya. El aroma a carne asada a la leña recibe al visitante desde la entrada. Pide un medio y medio, el aperitivo local que mezcla vino blanco y vino espumoso. Conviene saber que los locales situados justo en la entrada suelen ser los más turísticos y caros.
Otras especialidades que merece la pena probar son la fainá, una masa fina y crujiente de harina de garbanzo que se coloca sobre la porción de pizza; la pasta fresca con salsa Caruso, una creación local a base de nata, champiñones, jamón y extracto de carne; y los alfajores, esos dulces rellenos de dulce de leche presentes en cualquier esquina.
Para un ambiente más moderno, puedes visitar el Mercado Ferrando en Cordón o el Mercado Williman en Punta Carretas. El Café Brasilero, el establecimiento de este tipo más antiguo de la ciudad, resulta perfecto para tomar un cortado acompañado de unas medialunas recién horneadas.
¿Cómo llegar a Montevideo?
Desde España hay vuelo directo entre Madrid y Montevideo; desde otras ciudades, las conexiones suelen hacer escala en São Paulo, Madrid o Buenos Aires, con un tiempo de viaje total de entre 14 y 20 horas según la combinación. El aeropuerto internacional de Carrasco se halla a unos veinte kilómetros del centro, trayecto que cuesta entre 25 y 35 €* en taxi o VTC.
Para los viajeros que ya se encuentren recorriendo Argentina, cruzar el Río de la Plata en ferry es una opción clásica. La naviera Buquebus opera trayectos directos entre Buenos Aires y Montevideo en unas 2 horas y media, a partir de unos 60 €*. La alternativa más económica consiste en combinar el ferry y el autobús haciendo escala en Colonia del Sacramento, lo que alarga el viaje a unas 4 horas y media pero suele reducir el coste a la mitad.
¿Cómo moverse por Montevideo?
El centro histórico se recorre sin dificultad a pie. Para distancias más largas, la red de autobuses urbanos funciona bien. Se puede conseguir una tarjeta STM de forma gratuita en los quioscos de la red Abitab: el billete sale por unos 50 pesos uruguayos frente a los 61 que cuesta abonarlo en efectivo a bordo. Los autobuses son fiables, aunque las líneas pueden resultar complejas para quienes visitan la ciudad por primera vez.
Los servicios de Uber y DiDi facilitan mucho los desplazamientos urbanos, con tarifas que suelen oscilar entre 2 y 8 €* para la mayoría de los trayectos. Los taxis oficiales funcionan con taxímetro, por lo que no es necesario acordar el precio de antemano. Para recorrer la Rambla, la bicicleta es una excelente alternativa y hay puntos de alquiler en varios barrios.
¿Cuándo ir?
El verano austral, que abarca de diciembre a marzo, resulta ideal para disfrutar de las playas y de las largas tardes en las terrazas al aire libre. Es también la época del Carnaval de Montevideo, considerado el más largo del mundo, que se celebra desde finales de enero hasta principios de marzo con desfiles de comparsas y murgas.
La primavera y el otoño brindan temperaturas agradables y menor afluencia de visitantes. El invierno, entre junio y agosto, se muestra frío y ventoso, con una ciudad más sosegada pero con plena actividad cotidiana.
¿Qué hay más original que visitar Uruguay? ¡Aquellos que sepan nombrar la capital sin confundirla con Asunción en Paraguay ganan puntos! Montevideo es una ciudad muy tranquila, donde se puede visitar casi todo a pie. Hay numerosos museos para aprender más sobre la historia del país. Un casco antiguo que fue antiguamente una ciudadela. Y para rematar, playas agradables, parques y pequeños cafés.