Visitar la Plaza de la Constitución
La Plaza de la Constitución, también conocida como Plaza Matriz, se encuentra en el centro del barrio de la Ciudad Vieja, el corazón de Montevideo, la capital de Uruguay. Lo que en sus inicios fue la única plaza abierta de una pequeña villa fortificada, es hoy uno de los puntos más visitados de la ciudad.
Historia
Originalmente denominada Plaza Mayor, fue el único espacio público abierto de la villa fortificada de San Felipe y Santiago de Montevideo. Más tarde, recibió su nombre actual en honor a la Constitución española de Cádiz de 1812.
En la antigua villa colonial, la Plaza de la Constitución era el centro de la vida ciudadana. Allí se ubicaba la sede del gobierno colonial y, en ese mismo edificio, se firmó la primera constitución del país. También destaca la Iglesia Matriz, que da origen al nombre alternativo del lugar.
La fuente de mármol que preside la plaza es la primera fuente pública de la ciudad. En 1871, al firmarse el contrato de suministro de agua corriente para Montevideo, la fuente se integró a la red y comenzó a funcionar al mismo tiempo que el servicio de agua en los hogares.
Durante la década de 1980, una fiebre constructora afectó a la capital y destruyó varios edificios históricos de la Ciudad Vieja, especialmente en el entorno de esta plaza. Incluso cuando se intentó preservar estructuras como el Hotel Nogaró, que pasó a ser una dependencia del ministerio de transporte, el resultado fue la adición de una torre de gran altura cuya estética rompe con el entorno original.
La Plaza de la Constitución
Hoy en día, este espacio no es solo un punto de interés turístico, sino también un núcleo comercial. La cercana calle peatonal Sarandí ofrece una amplia variedad de tiendas, propuestas culturales y restaurantes para disfrutar después de recorrer la plaza.
La fuente de la plaza fue construida por un inmigrante italiano en honor a la Constitución: los hispanohablantes notarán las algunas faltas de ortografía en las inscripciones. La plaza está rodeada por la catedral y el cabildo (ayuntamiento). A partir de media tarde, huele a cannabis, ya que los uruguayos tienen derecho a fumar en la calle (ojo, los extranjeros no).