Visitar el Palacio Salvo, monumento emblemático de Montevideo
Símbolo imponente del centro histórico de Montevideo, el Palacio Salvo atrae las miradas tanto por su arquitectura atípica como por su rica historia, que evoca la grandeza pasada de la capital uruguaya.
Un rascacielos cargado de historia
Construido en 1928 por el arquitecto italiano Mario Palanti, el Palacio Salvo se alza sobre la célebre Plaza Independencia. Este rascacielos de estilo ecléctico, con 95 metros de altura, fue durante su inauguración el edificio más alto de América del Sur. Concebido originalmente como hotel de lujo, pronto se transformó en un edificio residencial y comercial. Al pasear por sus galerías interiores, descubrirás tiendas de época y podrás admirar la decoración Art déco cuidadosamente conservada.
Panorama inmejorable de la ciudad
Visitar el Palacio Salvo es también la ocasión perfecta para disfrutar de una vista excepcional de Montevideo. Al subir hasta la plataforma de observación situada en las plantas superiores, disfrutarás de un panorama de 360 grados sobre el casco antiguo, el puerto y el Río de la Plata. En días despejados, la vista se extiende hasta las playas cercanas, lo que brinda una excelente oportunidad para tomar fotografías memorables.
Eventos culturales y anécdotas insólitas
El Palacio Salvo es asimismo un punto de encuentro cultural. Con frecuencia, exposiciones artísticas, conciertos íntimos y visitas guiadas nocturnas animan este monumento histórico. No pierdas la oportunidad de asistir a estos eventos para vivir plenamente la atmósfera del lugar. Un dato curioso: el edificio albergó en su día la famosa confitería La Giralda, donde se interpretó por primera vez el célebre tango La Cumparsita, un orgullo uruguayo.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Esa es la diferencia que hay entre el Palacio Salvo de Montevideo y el Palacio Barolo de Buenos Aires. Aun así, prefiero el uruguayo, que se aprecia mejor desde la Plaza Independencia (el de Buenos Aires está en plena calle).