Visitar el Perú, el país de los Incas y mucho más
El Perú es un país excepcional que cuenta con una riqueza cultural extraordinaria y una naturaleza muy bien conservada. Es un territorio de contrastes donde conviven la costa del Pacífico, la Cordillera de los Andes y la selva amazónica.
Lo que no te puedes perder
Entre los imprescindibles del país destaca Cusco, la antigua capital inca que guarda una riqueza cultural única. Muy cerca de esta ciudad podrás descubrir el valle sagrado y el legendario Machu Picchu.
La ciudad de Arequipa, conocida como la Ciudad Blanca, también merece una visita, sin olvidar el Cañón del Colca y sus emblemáticos cóndores. El lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, ocupa un lugar destacado en esta lista de visitas obligadas.
En la costa peruana se encuentran otros puntos de interés importantes, empezando por su capital, Lima. El Perú ofrece muchísimo a quienes lo visitan gracias a su rico patrimonio y a unos paisajes de gran fuerza visual.
El Machu Picchu y el Valle Sagrado
Es imposible hablar del Perú sin mencionar el Machu Picchu, el emblemático yacimiento arqueológico situado a más de 2.400 metros de altura. Se puede llegar a través del conocido Camino del Inca o en tren desde Cusco; esta ciudadela perdida atrae a los aficionados a la historia y a la aventura. El Valle Sagrado de los Incas, que se extiende entre Cusco y Aguas Calientes, también está salpicado de lugares imponentes como las ruinas de Pisac y Ollantaytambo.
Los misterios de las líneas de Nazca
En el sur del país, el desierto de Nazca esconde geoglifos enigmáticos trazados sobre el terreno hace más de 1.500 años.
Estas figuras, que solo se aprecian por completo desde el aire, representan animales, formas geométricas y siluetas humanas. Su origen y su significado siguen siendo un misterio que alimenta numerosas teorías. Un vuelo en avioneta permite contemplar esta obra monumental en toda su dimensión.
La región del lago Titicaca
Situado entre el Perú y Bolivia, el lago Titicaca es el lago navegable más alto del mundo. Sus aguas profundas bañan islas habitadas por comunidades de tradiciones ancestrales. Las islas flotantes de los uros, construidas con juncos, muestran una perspectiva única de la vida cotidiana en el lugar. Amantaní y Taquile, dos islas más alejadas, permiten una inmersión cultural más profunda.
Los tesoros de la Amazonia
El noreste del país abarca una parte de la Amazonia peruana a la que se accede sobre todo desde Iquitos o Puerto Maldonado. Esta zona salvaje atesora una biodiversidad fuera de lo común: monos, caimanes, delfines rosados y un sinfín de especies de aves pueblan sus bosques y ríos. Hay numerosas excursiones disponibles para adentrarse en la selva, a menudo en canoa, y observar la fauna en libertad.
Una gastronomía de sabores contrastados
El Perú es un auténtico paraíso culinario, reconocido por la variedad y riqueza de su cocina. El ceviche, su plato más representativo, consiste en pescado crudo marinado en zumo de lima y acompañado de cebolla y maíz. Otra especialidad indispensable es el ají de gallina, un guiso de pollo con una salsa picante a base de ají amarillo y cacahuetes.
En cuanto a las bebidas, el Pisco Sour, un cóctel elaborado con pisco, lima y clara de huevo, es todo un clásico.
¿Cuándo ir?
El clima en el Perú varía mucho de una región a otra. Por este motivo, no hay una única época ideal para viajar allí. Se distinguen fundamentalmente dos temporadas: la estación seca, que va de abril a octubre, y la época de lluvias.
Durante la estación seca en la región altoandina, las temperaturas son agradables durante el día y bajan de forma notable por la noche (en Cusco, por ejemplo, rondan entre 15 y 25°C de día y se acercan a los 0°C por la noche). El cielo suele estar despejado y llueve muy poco.
En la costa, los meses más cálidos van de diciembre a marzo, con temperaturas que oscilan entre 25 y 30°C, sin precipitaciones pero con un alto nivel de humedad. Es la mejor época para bañarse, aunque el agua rara vez supera los 24°C debido a la influencia de la corriente fría de Humboldt. El resto del año, una bruma persistente cubre la franja costera y el sol se deja ver en pocas ocasiones.
En la Amazonia, la temporada de lluvias se prolonga de diciembre a abril, por lo que conviene evitar esos meses si quieres recorrer la cuenca amazónica. En la estación seca, las temperaturas rondan los 30°C.
¿Cómo llegar?
Hay vuelos frecuentes a Lima, la capital, desde los principales aeropuertos europeos, con una duración media de 12 a 15 horas y por lo general una escala. Los precios varían según la temporada, pero un billete de ida y vuelta suele costar entre 700 y 1.200 €*. Para moverse después por el país, los vuelos nacionales conectan las principales ciudades con comodidad.
¿Cómo desplazarse?
La red de autobuses está muy desarrollada y sigue siendo la opción más económica para viajar entre ciudades. Para trayectos largos, existen autobuses cómodos equipados con asientos reclinables.
Los vuelos internos permiten ahorrar tiempo, especialmente para llegar a la Amazonia o al sur del territorio. En las ciudades, los taxis y las aplicaciones de transporte como Uber resultan muy prácticos, aunque en el caso de los taxis tradicionales suele ser necesario acordar el precio antes de subir.