Visitar Arequipa, entre arquitectura colonial y paisajes volcánicos
Situada a los pies del imponente volcán Misti, Arequipa es la segunda ciudad más grande del Perú y una de las más cautivadoras. Conocida como "la Ciudad Blanca" por sus edificios construidos en sillar, una piedra volcánica clara, combina a la perfección un legado colonial intacto, una cultura vibrante y un entorno natural que impresiona a cualquiera. Menos masificada que Cuzco, representa una alternativa ideal para los amantes de la historia y la buena mesa.
El centro histórico y la Plaza de Armas
El centro histórico de Arequipa es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su epicentro, la Plaza de Armas, está rodeado de elegantes arcadas y presidido por la catedral de Arequipa, una de las más majestuosas del país. Al caminar por las calles adyacentes, descubrirás casonas coloniales con balcones tallados y conventos de muros encalados que evocan la sobriedad de los pueblos blancos de Andalucía.
El monasterio de Santa Catalina, una ciudad dentro de la ciudad
Considerado una auténtica ciudad en miniatura dentro de Arequipa, el monasterio de Santa Catalina es un lugar único. Fundado en 1579, este convento de 20 000 m² acogía antaño a las religiosas de la élite española. Sus callejuelas de colores intensos, sus patios llenos de flores y sus celdas monacales crean un ambiente de sosiego que invita a sumergirse en la historia religiosa colonial del Perú.
El Museo Santuarios Andinos y Juanita, la momia de los hielos
El Museo Santuarios Andinos custodia uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del país: Juanita, una momia inca excepcionalmente conservada. Apodada la "Dama de Ampato", fue descubierta en 1995 en la cima del volcán Ampato. La exposición permite comprender con claridad los rituales incas y el significado de las ofrendas humanas en las culturas andinas.
Los miradores y la vista de los volcanes
Arequipa vive custodiada por imponentes volcanes, y varios miradores permiten apreciar su magnitud. El mirador de Yanahuara, con sus arcos de sillar, ofrece una panorámica sobre el Misti y la ciudad. Un poco más lejos, el mirador de Carmen Alto domina el valle del río Chili y sus terrazas agrícolas, un contraste verde que se aleja del bullicio urbano.
Una cocina rica y sabrosa con raíces andinas
Arequipa destaca por una gastronomía contundente y especiada que bebe de las tradiciones andinas. Uno de sus platos insignia es el rocoto relleno, un pimiento picante relleno de carne y queso, servido con una salsa ligeramente dulce. Otro imprescindible es el chupe de camarones, una sopa espesa a base de crustáceos, patatas y maíz. Para acompañar, nada mejor que un trago de anís Najar, el licor local por excelencia.
¿Dónde comer?
- La Nueva Palomino (Yanahuara): una picantería tradicional donde probar la cocina arequipeña más auténtica.
- Zig Zag (Centro): un local famoso por sus carnes cocinadas sobre piedra volcánica.
- Chicha (Centro): restaurante de Gastón Acurio que pone en valor los ingredientes regionales.
- Sol de Mayo (Yanahuara): un entorno agradable con jardín y especialidades de la tierra.
¿Dónde dormir?
- Casa Andina Premium (Centro): confort garantizado dentro de un edificio colonial restaurado.
- Le Foyer (San Lázaro): una opción sencilla con una ubicación excelente.
- Cirqa (Centro): un hotel boutique elegante que recrea la atmósfera de las antiguas haciendas.
- Mint Hotel (Vallecito): un buen equilibrio entre comodidad y precio.
¿Cuándo ir?
Arequipa goza de un clima benigno todo el año, aunque la mejor época para visitarla es de mayo a septiembre, durante la temporada seca, cuando los días son soleados y hay escasas precipitaciones. En agosto, la ciudad celebra su aniversario con desfiles y festejos populares.
¿Cómo llegar?
Arequipa cuenta con un aeropuerto internacional que recibe vuelos diarios desde Lima (1 hora y 30 minutos de trayecto). También existen servicios de autobús de larga distancia que conectan con Cuzco o Puno, aunque el viaje puede resultar pesado (entre 8 y 10 horas).
¿Cómo moverse?
El centro histórico de Arequipa se recorre cómodamente a pie. Para distancias mayores, los taxis son una opción económica y los autobuses locales permiten explorar los barrios periféricos por poco dinero.
Arequipa es una de las ciudades más bonitas de Perú. Normalmente uno se aloja allí antes de ir al lago Titicaca o al Machu Picchu. Es la oportunidad perfecta para aclimatarse a la altitud, ya que ya resulta difícil caminar por las callejuelas de Arequipa a más de 2300 m.
La actividad más conocida es el convento de Santa Catalina, pero también puedes aprovechar sus cafés y restaurantes en la plaza de Armas, visitar su catedral, ver la granja de llamas y alpacas Mundo Alpaca o admirar el atardecer en el mirador de Yanahuara.