Visitar Puno, a orillas del lago Titicaca
Situada a más de 3 800 metros de altitud, Puno es una ciudad andina marcada por la herencia de las culturas quechua y aymara. Conocida como la capital folclórica del Perú, atrae a los visitantes por sus festividades, su patrimonio y, sobre todo, por ser la puerta de entrada al mítico lago Titicaca.
Las islas flotantes de los Uros
Las islas flotantes de los Uros son uno de los puntos más conocidos de Puno. Construidas con totora, una planta acuática de la zona, estas islas artificiales albergan a una comunidad que mantiene sus tradiciones ancestrales. Una excursión permite conocer su modo de vida, aunque el marcado carácter turístico de la visita puede resultar algo extraño para algunos viajeros.
La isla de Taquile y sus tejedores
A unas horas de navegación, la isla de Taquile es famosa por su artesanía textil, declarada patrimonio inmaterial por la UNESCO. Aquí, los hombres se encargan de tejer y las mujeres de hilar, creando tejidos con diseños cargados de significado. Las vistas del lago Titicaca desde este punto son especialmente espectaculares.
El mirador Kuntur Wasi y la vista sobre Puno
Dominando la ciudad, el mirador Kuntur Wasi ofrece una perspectiva privilegiada de Puno y del lago. Para llegar hay que subir una escalera bastante empinada, pero el esfuerzo se ve recompensado al llegar a los pies de la enorme estatua del cóndor, el ave emblemática de los Andes, y disfrutar de una panorámica completa.
El festival de la Virgen de la Candelaria
Puno cobra vida durante el festival de la Virgen de la Candelaria, una de las celebraciones más importantes de toda Sudamérica. Cada mes de febrero, miles de bailarines y músicos toman las calles en una fiesta que fusiona las tradiciones andinas con las costumbres católicas. Es el momento perfecto para sumergirse en la riqueza cultural local.
Platos típicos a base de quinua y pescado
La gastronomía de Puno rinde homenaje a los productos del altiplano. La trucha del lago Titicaca, ya sea a la plancha o en ceviche, es un básico. El chuño, la patata deshidratada tradicional, suele acompañar a la mayoría de los platos principales.
Para beber, el mate de coca es el aliado habitual para ayudar al cuerpo a aclimatarse a la altura.
¿Dónde comer?
- Mojsa Restaurant (Plaza de Armas): un sitio muy popular donde sirven cocina local con un toque moderno.
- Balcones de Puno (centro): ideal para probar platos tradicionales mientras disfrutas de espectáculos folclóricos.
- La Casona (centro): un ambiente acogedor para degustar especialidades andinas.
- Restaurant Los Uros (zona del puerto): la mejor elección para disfrutar de trucha recién pescada en el lago.
¿Dónde dormir?
- Tierra Viva Puno Plaza (centro): un hotel cómodo y funcional a un paso de la Plaza de Armas.
- Casa Andina Premium Puno (orillas del lago): una opción de mayor categoría con vistas directas al Titicaca.
- Uros Titicaca Lodge (islas Uros): para vivir la experiencia inmersiva de dormir en una isla flotante.
- Hostal Margarita (centro): un alojamiento económico y bien ubicado para moverse por la ciudad.
¿Cuándo ir?
La mejor época para visitar Puno es entre mayo y octubre, durante la temporada seca. Los días suelen ser soleados, aunque las noches son bastante frías. En febrero, el festival de la Virgen de la Candelaria atrae a multitud de personas, aunque es un periodo en el que los precios suelen subir.
¿Cómo llegar?
Se puede llegar a Puno en autobús desde Cusco (6 horas) o Arequipa (5 horas). Una alternativa mucho más escénica es el tren Andean Explorer, que conecta Cusco con Puno en un viaje de un día. El aeropuerto más cercano está en Juliaca, a solo una hora de trayecto por carretera.
¿Cómo moverse?
El centro de Puno se recorre fácilmente a pie. Para bajar hasta el lago, los taxis son una opción rápida y económica. Los embarcaderos desde donde salen los barcos hacia las islas se encuentran en el puerto principal.
Es raro que los viajeros duerman en Puno. Generalmente, llegan a esta ciudad en autobús y toman un tour organizado para ir a las islas del lago Titicaca. Si tienen algunas horas en Puno, pueden pasear por el mercado y admirar las construcciones de ladrillo rojo. Es una ciudad muy diferente a las ciudades coloniales como Cusco o Arequipa. Se siente que Puno es una tierra de trabajo, con una cultura andina muy presente.