Visitar Aguas Calientes, la puerta de entrada al Machu Picchu
Situada al pie de la famosa ciudadela inca, Aguas Calientes, también llamada Machu Picchu Pueblo, es la última parada antes de acceder a las ruinas de Machu Picchu. Enclavada en un valle verde y atravesada por el río Vilcanota, la localidad es un punto de paso obligado para los viajeros. Aunque a menudo se percibe como un simple lugar de tránsito, cuenta con varios atractivos ideales para aprovechar antes o después de visitar el yacimiento arqueológico.
Los baños termales de Aguas Calientes
Como su nombre indica, Aguas Calientes es conocida por sus fuentes de agua caliente naturales. Situados en la periferia, estos baños se organizan en pozas de diferentes temperaturas. Aunque su calidad es a veces cuestionada debido a la gran afluencia turística, ofrecen un momento de relajación muy esperado tras una jornada de caminata.
El museo Manuel Chávez Ballón
Este pequeño museo, situado a unos 30 minutos a pie del centro, presenta la historia del Machu Picchu y las excavaciones arqueológicas realizadas en la zona. Ofrece explicaciones sobre la ingeniería inca y las hipótesis acerca de la función de la ciudadela. Al ser un lugar poco concurrido, permite profundizar en el sitio antes o después de recorrer las ruinas.
El jardín botánico y las cataratas de Mandor
A pocos kilómetros de la ciudad, siguiendo la vía férrea, se encuentran las cataratas de Mandor, un entorno natural perfecto para un paseo en plena selva. El sendero atraviesa un jardín botánico donde se pueden observar plantas locales y aves. Esta excursión, accesible sin guía, es ideal para escapar momentáneamente del bullicio del pueblo.
El mercado artesanal
Justo al lado de la estación de tren, el mercado artesanal de Aguas Calientes agrupa numerosos puestos que venden tejidos, joyas y recuerdos vinculados a la cultura andina. Los precios suelen ser más elevados que en Cusco, pero el lugar sigue siendo interesante para adquirir un último recuerdo antes de dejar la región.
Una cocina influenciada por el Valle Sagrado
Aguas Calientes ofrece una gastronomía que mezcla tradiciones andinas y sabores internacionales. La trucha a la parrilla, pescada en los ríos cercanos, es una especialidad local. También se encuentra el lomo saltado, un plato de carne de res salteada con verduras y patatas fritas.
En cuanto a bebidas, el mate de coca es ampliamente consumido para ayudar a la aclimatación a la altitud.
¿Dónde comer?
- Indio Feliz (Centro): un restaurante fusión que propone una cocina franco-peruana de calidad.
- Tree House (Centro): una dirección reputada por sus platos con influencias locales e internacionales.
- El Mapi (Centro): restaurante que ofrece una cocina cuidada en un entorno elegante.
- La Boulangerie de Paris (Centro): una opción para quienes buscan pan fresco y pastelería.
¿Dónde dormir?
- Inkaterra Machu Picchu Pueblo Hotel (Centro): un hotel de alta gama con un entorno verde y tranquilo.
- Tierra Viva Machu Picchu (Centro): una opción cómoda que ofrece una buena relación calidad-precio.
- Gringo Bill’s (Centro): un alojamiento acogedor para viajeros con presupuesto moderado.
- Supertramp Hostel (Centro): un albergue joven y dinámico para mochileros.
¿Cuándo ir?
La época ideal para visitar Aguas Calientes es entre mayo y septiembre, durante la estación seca. De noviembre a marzo, las lluvias son frecuentes y pueden complicar el acceso al Machu Picchu. El mes de junio está marcado por el Inti Raymi, una fiesta andina celebrada en Cusco que puede aumentar la afluencia en toda la región.
¿Cómo llegar?
Desde Cusco, la mayoría de los viajeros llega a Aguas Calientes en tren a través de las compañías PeruRail o Inca Rail, con un trayecto de 3h30 a 4h según el servicio elegido. Una alternativa más económica consiste en tomar un autobús hasta Hydroelectrica y, posteriormente, caminar unas 2h30 hasta el pueblo.
¿Cómo moverse?
Aguas Calientes es una localidad pequeña donde todo se hace a pie. Para llegar al Machu Picchu, salen autobuses regularmente desde el centro, aunque el ascenso también se puede realizar caminando en 1h30.
Aguas Calientes es una pequeña ciudad termal a los pies del Machu Picchu, la famosa maravilla del mundo peruano. Lógicamente, es un pueblo muy turístico, con su inmenso mercado cerca de la estación, una gran cantidad de alojamientos y restaurantes para visitantes de todo el mundo. No les recomiendo necesariamente los baños, no están muy limpios.
A pesar de todo, encuentro que el ambiente de Aguas Calientes es bastante mágico y allí conocí a gente simpática y pasé una buena velada durante mis dos visitas.