La Plaza Dam en resumen
La Plaza Dam constituye el verdadero epicentro comercial y cultural de la capital neerlandesa. Situada cerca de la estación Central Station, acoge el palacio real neoclásico Paleis op de Dam, la iglesia gótica Nieuwe Kerk, así como el monumento nacional en homenaje a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. Es un espacio muy animado donde coinciden turistas que pasean y habitantes de Ámsterdam que se desplazan a pie o en bicicleta. Aquí se cruzan las tres calles más transitadas de la ciudad: Nieuwendijk (literalmente nueva dique), Kalverstraat (la calle de los terneros) y Damstraat. También encontrarás el elegante NH Grand Hotel Krasnapolsky y los grandes almacenes De Bijenkorf, un referente comercial de alta gama.
Como cuna histórica de la ciudad, el Dam, que significa presa en neerlandés, fue construido sobre el río Amstel por Florent V de Holanda en el siglo XIII. Su creación permitió dar lugar a Damrak, el primer puerto del país, que fue cegado cinco décadas después. En este espacio rectangular se levantó en 1655 la sede del gobierno, donde llegó a residir Bonaparte. Convertida en un lugar de poder e intercambios, la plaza pronto se conectó con el nuevo puerto mediante un ingenioso sistema de canales.
En 1408 se erigió la Nieuwe Kerk, la iglesia gótica, siguiendo el modelo de su homóloga de Amiens. Tras sufrir dos incendios, su fachada ha evolucionado considerablemente desde sus orígenes. Al ser un templo nacional, los soberanos reciben allí sus investiduras y se organizan los funerales de las figuras más importantes del país.
El monumento nacional fue erigido en 1956 por Jacob Oud. Cada 4 de mayo, más de 20.000 personas se reúnen allí para la gran jornada nacional del recuerdo.
Cada año, con motivo del Nationale Tulpendag (día nacional del tulipán), se instala un jardín efímero en la Plaza Dam. Si te encuentras por los alrededores en esas fechas, es una cita que merece la pena.
Esta plaza central, típica de las grandes ciudades del norte, es el lugar ideal para reunirse con amigos y tener una primera impresión de lo que nos espera en Ámsterdam. Visitada durante el día, esta plaza estaba muy animada, con bailarines, artistas callejeros... y también muy concurrida. Edificios notables rodean esta plaza y la convierten en uno de los lugares más conocidos e importantes de la ciudad. Un anticipo de lo que íbamos a descubrir después.