La Catedral de Aviñón en pocas palabras
Situada en la place du Palais des Papes, sobre la orilla izquierda del Ródano, Notre-Dame-des-Doms, la Catedral de Aviñón, alberga la sede de la archidiócesis, lo que le otorga su rango de metropolitana. Construida en el siglo XII sobre el rocher des Doms (peñón de los Doms), luce un estilo arquitectónico románico provenzal inspirado en las obras antiguas, caracterizado por sus columnas estriadas y pórticos que recuerdan a los arcos de triunfo. Es el monumento más antiguo de la plaza y la identificarás fácilmente por la virgen dorada de 4 toneladas y media que corona el campanario como protectora de la ciudad.
Impulsada por el Cardenal de Saint-Georges, quien encargó las pinturas de los frescos al maestro de la escuela de Siena, Simone Martini, la estructura fue ampliada con la adición de capillas durante los siglos XIV y XVIII. Comienza admirando el exterior de la catedral. En su atrio se alza un calvario compuesto por un crucifijo de madera rodeado de estatuas de personajes bíblicos.
En su interior, te sorprenderá su blancura inmaculada y su sobriedad. El ambiente es muy tranquilo, lo cual se agradece tras recorrer el palacio en plena temporada alta. Las vidrieras, restauradas recientemente, son notables, al igual que los nichos laterales. No pases por alto los sepulcros de los papas Juan XXII y Benedicto XII, así como la cátedra, el trono del obispo tallado íntegramente en mármol blanco.
Si la visitas a finales de año, no te pierdas su tradicional belén. A finales de agosto, la fiesta popular del ban des vendanges (inicio de la vendimia) se celebra con una misa especial, una pequeña degustación de la cosecha del viñedo contiguo a la catedral y un concierto gratuito. ¡El ambiente festivo está garantizado! Por su parte, los amantes de la música barroca, romántica y sacra suelen acudir en octubre y noviembre durante las automnales de l'orgue (otoñales del órgano).
Si dispones de tiempo, continúa hasta el Jardin des Doms para disfrutar de una vista panorámica de la ciudad y sus alrededores. Presta atención a su carillón. Con 35 campanas, de las cuales 15 son capaces de sonar al unísono, sigue siendo el tercer carillón más potente de Francia.
Gótica y súper bonita, incluso por dentro, además está muy bien situada, en pleno corazón de la ciudad y al lado del Palacio de los Papas.
¡Tómense 5 minutos para entrar!