La Plaza del Reloj en resumen
Situada en el interior de las murallas, en el centro histórico de la ciudad papal, entre el Palacio y la rue de la République, la muy animada Plaza del Reloj es un punto de paso obligatorio para los 400 000 visitantes anuales de la capital del Vaucluse, además de un lugar agradable para hacer una pequeña pausa a la sombra.
Antiguo foro de Avenio, nombre antiguo dado a Aviñón, la plaza se convirtió en la Edad Media en la place du Mazel en referencia a los macelliers, los carniceros que se instalaban allí los días de mercado, y más tarde en la place du Reloge. Observa, en el cruce de la rue Ferruce, el imponente edificio histórico que alberga el ayuntamiento. Se trata de la Livrée d'Albano, antigua abadía de las monjas benedictinas de Saint-Laurent, que acogió a numerosos cardenales. En 1471, se instaló en ella un reloj decorado con jacquemards, pequeños autómatas de madera que marcan las horas con el tañido de una campana. Durante los siglos XVII, XVIII y XIX, la plaza vivió numerosas ampliaciones. La bella simetría tal y como la conocemos es obra del arquitecto Jean-Baptiste Franque. Entre los edificios destacables que adornan la plaza, observa el teatro municipal, rodeado por las estatuas de Molière y Corneille, así como el Banco de Francia. Información práctica: allí encontrarás la oficina de turismo.
En el suelo, podrás contemplar el escudo de armas de la ciudad, que forma un elegante mosaico. Las dos llaves del Papa, de San Pedro y de la Iglesia, se codean con la llave de la ciudad, vestigio del águila del Sacro Imperio Romano Germánico al que los habitantes estaban muy apegados. La Plaza del Reloj cobra vida con numerosos eventos a lo largo del año, como el célebre Festival en julio, Millevin el tercer jueves de noviembre, o incluso un encantador mercado de Navidad con una duración de tres semanas en diciembre.
De entre los lugares más bonitos de Avignon (que ya tiene mucho encanto), la Plaza del Reloj es una visita obligada. Es bonita y sombreada, y cuenta con numerosos cafés y restaurantes que permiten hacer una pausa muy bienvenida mientras admiras la arquitectura. Un detalle extra, a los niños les encantará el inmenso carrusel que se encuentra en medio de la plaza. (A mí ya me pasaba cuando era pequeña...) Un pequeño consejo, ¡id a descubrir el lugar durante el festival! El ambiente merece totalmente la pena si os gustan las artes callejeras :)