Visitar la Grand-Place
Si hay un rincón imprescindible en Bruselas, es la Grand-Place. Situada en el corazón de la capital de Bélgica, constituye su centro geográfico, cultural y económico. Grote Markt, como se la conoce en flamenco, fue descrita por Victor Hugo como una de las plazas más hermosas del mundo. En 1998, la Unesco respaldó esta opinión al declararla Patrimonio de la humanidad.
¿Qué ver en la Grand-Place?
La Grand-Place de Bruselas ha sido testigo de episodios clave. En el siglo XVI, los primeros mártires protestantes fueron ejecutados en este lugar por la Inquisición y, durante el siglo XVII, la artillería francesa destruyó la mayor parte de los edificios en la Guerra de la Liga de Augsburgo. Por suerte, todos fueron reconstruidos con gran fidelidad. No pases por alto el Hôtel de Ville (Ayuntamiento), el único edificio que sobrevivió a los bombardeos. Esta joya arquitectónica cuenta con una torre de 96 metros de altura coronada por una imponente estatua de San Miguel. Muy cerca, el Pigeon sirvió de alojamiento a Victor Hugo durante el siglo XIX. La Maison du Roi (Casa del Rey), antigua residencia de monarcas, alberga hoy un museo histórico de gran interés. También es necesario observar la Maison des Ducs de Brabant (Casa de los Duques de Brabante), un conjunto de siete casas gremiales de estilo neoclásico flamenco.
¿Cuándo y cómo visitarla?
La Grand-Place está abierta al público en cualquier momento, ya sea para recorrerla a tu ritmo o mediante una visita guiada. La plaza se transforma constantemente con exposiciones, conciertos o el mercado de Navidad. Cada dos años, miles de begonias cubren el suelo para crear un espectacular Tapis de Fleurs (Tapiz de Flores). Aprovecha para vivir el ambiente local como los bruselenses y siéntate a disfrutar de una buena cerveza en una de las muchas terrazas de los bares que rodean la plaza. El Roy d'Espagne es sin duda el establecimiento más famoso, reconocible por su fachada decorada con un busto de Carlos II de España.
En general, mi experiencia en Bruselas me gustó muy poco. Sí, la Grand Place es muy bonita y agradable de visitar como turista. Pero, en mi opinión, el resto de la ciudad no merece la pena. Mi mujer y yo nos sentimos inseguros en muchos barrios y solo el centro de la ciudad tiene una arquitectura bonita. Quizás mi impresión habría sido distinta si hubiera ido con amigos, pero en pareja, lo desaconsejo totalmente.