Rockefeller Center: la ciudad dentro de la ciudad que desafió a la Gran Depresión
En 1931, los trabajadores de la obra hicieron una colecta para comprar un abeto de seis metros y lo plantaron en un solar vacío de Midtown. Este gesto de esperanza, en plena crisis económica, se convertiría en una de las tradiciones más famosas de Nueva York.
El complejo que surgió a su alrededor abarca tres manzanas entre la 5th Avenue y la Avenue of the Americas. Diecinueve edificios de estilo Art Déco, cien obras de arte público y un observatorio a 260 metros de altura: no es un monumento, es un barrio entero.
¿Por qué visitar el Rockefeller Center?
John D. Rockefeller Jr. financió este proyecto en solitario con un contrato de arrendamiento de 99 años con la Universidad de Columbia para crear una "city within a city" (ciudad dentro de una ciudad) que combinara oficinas, comercios y arte. La construcción, iniciada en plena Gran Depresión, empleó a 75.000 personas al año. Treinta y nueve artistas internacionales crearon un centenar de obras. El complejo es un National Historic Landmark (Monumento Histórico Nacional) desde 1987.
Un museo de arte decó al aire libre
La piedra caliza gris de Indiana recubre cada fachada. Los escalonamientos del 30 Rockefeller Plaza, una torre de 70 plantas, acentúan la sensación de altura. Su tejado plano recuerda a la cubierta de un transatlántico. Estas son las obras que debes buscar:
- Wisdom, with Sound and Light de Lee Lawrie sobre la entrada del 30 Rock, pintada y dorada por Léon-Victor Solon.
- Prometheus, la escultura dorada de Paul Manship que domina la pista de patinaje, la más fotografiada de Nueva York.
- Atlas de Lee Lawrie en la 5th Avenue, cargando la bóveda celeste sobre sus hombros.
- El mosaico Intelligence Awakening Mankind: un millón de teselas de cristal en 250 colores.
El vestíbulo del 30 Rock alberga American Progress de José María Sert. Este fresco sustituyó al de Diego Rivera, destruido en 1934, ya que el artista había incluido un retrato de Lenin que no estaba previsto en el contrato. Rivera lo recreó en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, donde todavía puede verse.
Top of the Rock y las experiencias en altura
El observatorio abrió sus puertas en 1933, cerró en 1986 y volvió a abrir en 2005. Tres niveles de terrazas ofrecen una vista de 360 grados. A diferencia del Empire State Building, las barreras de cristal permiten hacer fotos sin rejillas, con Central Park al norte y el One World Trade Center al sur. The Beam reproduce la famosa foto de 1932 de los once trabajadores almorzando sobre una viga en la planta 69. Skylift, una plataforma giratoria de cristal, asciende hasta los 274 metros.
Consejo de amigo: las franjas horarias menos concurridas son a la hora de apertura o después de las 20:00. El atardecer sigue siendo el momento más solicitado, con entradas más caras y colas frecuentes.
La vida del complejo a lo largo de las estaciones
De octubre a abril, The Rink transforma la Lower Plaza en una pista de patinaje bajo la mirada dorada de Prometheus, una tradición que se remonta a 1936. En verano, la plaza acoge terrazas y eventos gratuitos. Los Channel Gardens cambian su decoración en cada estación. El complejo también alberga los estudios de la NBC y el Radio City Music Hall, cuyo Christmas Spectacular de las Rockettes sigue siendo el evento estrella de fin de año.
Horarios
*Información sujeta a cambios
El Rockefeller Center es un conjunto de edificios cerca de la Quinta Avenida. En invierno, allí encontrarás una pista de patinaje y unas iluminaciones preciosas. También es donde verás la famosa juguetería, FAO Schwarz, de la película Big con Tom Hanks.
Más allá de las compras, seguro que irás al Rockefeller Center para subir a lo alto de la torre Top of The Rock, uno de los observatorios más alucinantes de Nueva York, con unas vistas increíbles, especialmente del Empire State Building.