Todo lo que debes saber sobre el Edificio Chrysler
La historia de este monumento
Situado en el barrio de Midtown en Manhattan, dentro de la ciudad de Nueva York, el Chrysler Building (Edificio Chrysler) sigue siendo uno de los rascacielos más emblemáticos de la Gran Manzana. Construido en tiempo récord, entre 1928 y 1930, pudo presumir de ser la estructura habitable más alta del mundo con sus 319 metros antes de la llegada del Empire State Building. Con un diseño que combina elegancia y excentricidad, es uno de los rascacielos favoritos de los neoyorquinos y una presencia constante en la cultura popular estadounidense.
Fue Walter P. Chrysler, fundador de la marca de automóviles del mismo nombre, quien financió la obra para inmortalizar el éxito de su empresa y dejar un legado para su familia. Tras ser vendido por sus herederos en la década de 1950 a inversores inmobiliarios y posteriormente a aseguradoras, el Edificio Chrysler pertenece actualmente a fondos soberanos de los Emiratos Árabes Unidos.
Lo que puedes ver
Aunque el edificio no se puede visitar en su totalidad, ya que alberga oficinas, es posible acceder discretamente durante los días laborables para ver su famoso vestíbulo y sus ascensores revestidos de mármol, acero y maderas nobles. Merece la pena acercarse para echar un vistazo.
Esta obra maestra del estilo art déco requirió más de 20 000 toneladas de acero, una cantidad equivalente de remaches y cerca de 4 millones de ladrillos para completar sus 77 plantas. Su aguja escalonada, compuesta por 7 arcos, luce una iluminación espectacular durante la noche. Tómate un momento para observar su fachada y los detalles de las esquinas en acero inoxidable. En la planta 24 verás representaciones de piñas, en la 31 alas que aluden a los tapones de radiador de los vehículos Chrysler de la época y en la 61 un total de 8 águilas. La entrada, realizada en mármol negro de Georgia, exhibe murales de Edward Trumbull. Por su parte, el vestíbulo, decorado con mármol rojo de Marruecos, cuenta con un techo pintado que representa los principales avances tecnológicos en el ámbito del transporte.
El techo del Chrysler Building, en la isla de Manhattan en Nueva York, se distingue desde cualquier punto de vista de la ciudad. Al igual que el Empire State Building, su tejado en forma de cristal es muy reconocible. Este elegante edificio fue durante mucho tiempo la sede de la compañía Chrysler Corporation antes de que se instalaran tiendas en la planta baja. A tener en cuenta: no se puede subir a la aguja del Chrysler Building, solo se puede entrar en el vestíbulo.