Más que una simple empresa de alquiler de vehículos
Aunque hoy en día existen numerosas soluciones de movilidad cada vez más innovadoras, un referente del sector ya operaba mucho antes de la aparición de todos estos competidores y ha sabido mantener el rumbo frente a ellos: el gigante Europcar, una empresa francesa creada en 1949 en París por Raoul-Louis Mattei, que suma ya más de 70 años de experiencia como líder mundial en el alquiler de coches y vehículos industriales, y mucho más.
Efectivamente, la compañía que primero se llamó "l'Abonnement Automobile" y después "Europcars" antes de adoptar su nombre actual en 1974, va hoy mucho más allá de su actividad histórica. Ahora ofrece otras soluciones de desplazamiento, como servicios de chófer privado, coche compartido, patinetes eléctricos o alquiler de vehículos entre particulares, hasta el punto de que hoy podemos definirla como una empresa de soluciones de movilidad en lugar de un simple alquilador de vehículos.
Un desarrollo internacional para convencer a cualquier cliente
La marca ha decidido compartir estas soluciones con el mundo entero estableciéndose en 135 países, lo que se traduce en 3835 agencias repartidas por todo el globo. De estas, cerca de 365 se encuentran en Francia, situadas en su mayoría en aeropuertos y estaciones, lo que permite al cliente recoger su vehículo nada más bajar del avión o del tren.
Hablando de flota, Europcar pone a disposición tanto de particulares como de profesionales dos categorías principales: coches y vehículos industriales. En la categoría de coches, existen varias gamas según las necesidades del viajero: compactos y económicos, monovolúmenes y berlinas, o vehículos de lujo. Europcar ofrece incluso modelos eléctricos e híbridos, sin olvidar las motocicletas.
Se trata de una gran diversidad de servicios a los que se añaden múltiples ofertas especiales, como el alquiler por una hora, la oferta de mudanza, el 10 % de descuento por reserva móvil o el alquiler por 1 EUR, que constituyen sin duda los puntos fuertes de Europcar.
Siempre me da miedo al alquilar un coche acabar en una agencia deshonesta, que inventa arañazos para cobrarte gastos extras, problemas con las horas de entrega, etc. Cuando los precios son más baratos que los de la competencia, todavía me fío menos.
Así que, a pesar de los precios interesantes, al final elegí Europcar para el último alquiler.
Vehículo impecable, agentes súper amables y ¡nada de estafas!
¡Lo recomiendo!