#1 Estrasburgo
Estrasburgo es la capital de Alsacia, una ciudad marcada por su doble herencia francesa y alemana. Entre las casas medievales de entramado de madera y la arquitectura europea contemporánea, el ambiente es único. Los canales de la Petite France reflejan fachadas esculpidas, mientras que en las winstubs puedes pedir una contundente choucroute acompañada de vinos locales. En diciembre, su legendario mercado de Navidad convierte todas las calles en un escenario de cuento invernal.