Visitar Letterfrack
Letterfrack es un pequeño pueblo fundado a mediados del siglo XIX por una pareja de cuáqueros, una comunidad religiosa protestante. En plena época de la gran hambruna, James y Mary Ellis levantaron en estas tierras desoladas una tienda, un dispensario, una escuela y varios talleres para que los habitantes locales pudieran subsistir. Letterfrack es una parada obligatoria en Irlanda: puerta de entrada al parque nacional del Connemara, también asoma a la península de Renvyle y a sus hermosas playas de arena blanca.
La puerta de entrada al Connemara
En Letterfrack encontrarás el Centro de Información del parque del Connemara, que funciona a la vez como oficina de turismo y centro de exposición, con abundante información sobre la formación de las turberas y su relevancia ambiental para la flora y la fauna. Desde Letterfrack parten varias rutas para descubrir el parque del Connemara, como la caminata hasta Diamond Hill, una colina de 445 metros de altura cuyo tono claro y perfil recuerdan al brillo de un diamante. Desde la cima se divisa una amplia panorámica del parque con la bahía de Ballynakill al fondo. Cerca del pueblo, en pleno Connemara , se encuentra también el único fiordo de Irlanda: el fiordo de Killary.
Aprovecha tu paso por Letterfrack para conocer el imponente castillo victoriano de Kylemore, enmarcado por la vegetación a orillas del lago homónimo. Este dominio perteneció a un acaudalado comerciante inglés, Mitchell Henry, quien mandó construir una iglesia neogótica a modo de catedral en miniatura en memoria de su esposa, fallecida durante un viaje a Egipto. Situada a poca distancia del castillo, cuenta con vidrieras notables y columnas elaboradas con distintos tipos de mármol. Más tarde, la propiedad fue adquirida por monjas benedictinas, que instalaron allí un colegio religioso. La visita al recinto incluye también los paseos por los jardines. Ten en cuenta que el acceso al interior del castillo se reduce a cuatro habitaciones de un total de 66, ya que el resto sigue reservado para la comunidad; el internado, por su parte, cerró sus puertas en 2010.
La península de Renvyle
Al norte de Letterfrack se extiende otro paraje natural de la costa irlandesa: la península de Renvyle, que reúne arenales salvajes como Lettergesh, White Strand y Glassilaun, idóneos también para practicar buceo o esnórquel.
Los más activos pueden subir al monte Tully para contemplar la línea costera por un lado y las cumbres del Connemara, las conocidas Twelve Bens, por el otro.
¿Cuándo ir?
Para escapar de la lluvia y los días grises, lo más recomendable es visitar Letterfrack y el parque del Connemara en primavera y verano, cuando las jornadas son más largas; en otoño, en cambio, la landa adquiere tonos rojizos.
¿Cómo ir?
Letterfrack se sitúa junto a la carretera nacional N59, que rodea el parque del Connemara. Lo más práctico es desplazarse en coche o bien tomar un autobús desde Galway.