Visitar Letterfrack
Letterfrack es un pequeño pueblo fundado a mediados del siglo XIX por una pareja de quakers, una comunidad religiosa protestante. En pleno contexto de la Gran Hambruna, James y Mary Ellis construyeron en estas tierras desoladas una tienda, un dispensario, una escuela y varios talleres que permitieron a la población local subsistir. Letterfrack es una parada imprescindible en Irlanda: actúa como puerta de entrada al parc national du Connemara y se abre hacia la presqu'île de Renvyle, famosa por sus playas de arena blanca.
La puerta de entrada al Connemara
En Letterfrack se encuentra el Centre d'Information du parc du Connemara, que funciona tanto como oficina de turismo como centro de exposiciones. Allí hallarás información detallada sobre la formación de las turberas y su importancia ecológica para la fauna y la flora locales. Desde el pueblo parten varias rutas para recorrer el parc du Connemara, como la subida a Diamond Hill, una colina de 445 metros cuya forma y color claro recuerdan al brillo de un diamante. Desde la cima, disfrutarás de una panorámica del parque con la bahía de Ballynakill de fondo. Además, no muy lejos del pueblo, en pleno corazón del Connemara, se encuentra el único fiordo de Irlanda: el fjord de Killary.
Aprovecha tu estancia para visitar el impresionante château victorien de Kylemore, situado junto al lago del mismo nombre. Este dominio perteneció a un rico comerciante inglés, Henri Mitchell, quien tras perder a su esposa durante un viaje a Egipto, decidió ampliar los planos de la abadía para convertirla en una casi catedral. A pocos metros del castillo, la abadía destaca por sus vitrales y sus columnas construidas con distintos tipos de mármol. El dominio fue adquirido posteriormente por monjas benedictinas, que fundaron allí una escuela religiosa. La visita al recinto incluye también los jardines. Ten en cuenta que el acceso al interior del castillo se limita a cuatro estancias de un total de 66, ya que el resto sigue siendo utilizado por las hermanas para su labor educativa.
La presqu'île de Renvyle
Al norte de Letterfrack se extiende otra maravilla natural: la presqu'île de Renvyle. En ella encontrarás playas salvajes como Lettergesh, White Strand y Glassilaun, donde es posible practicar submarinismo o esnórquel.
Si buscas actividad física, no dudes en ascender al mont Tully; desde su cima obtendrás una excelente perspectiva de la costa por un lado, y de las montañas del Connemara, conocidas como las Twelve Bens, por el otro.
¿Cuándo ir?
Para minimizar los riesgos de lluvia y días grises, lo ideal es visitar Letterfrack y el parc du Connemara durante la primavera o el verano, cuando los tonos ocres del paisaje lucen con mayor intensidad.
¿Cómo llegar?
Letterfrack se encuentra a lo largo de la carretera nacional N59, que rodea el parc du Connemara. La forma más cómoda de llegar es en coche de alquiler, aunque también puedes tomar un autobús desde Galway.