Visitar la Galería Palatina
La Galería Palatina es una colección de obras de arte reunidas por los Médici y, posteriormente, por la dinastía de Lorena durante los siglos XVI y XVII. Se encuentra en la primera planta del Palacio Pitti, la antigua residencia de estas poderosas familias en Florencia. El recorrido abarca 25 salas ricamente decoradas que albergan un conjunto de pinturas y lienzos del Renacimiento tardío y el Barroco, con obras de artistas italianos como Rafael, Botticelli, Caravaggio y Tiziano, así como maestros de la edad de oro de la pintura neerlandesa, como Rubens y Van Dyck.
Una prestigiosa colección
La Galería Palatina reúne cerca de 500 piezas, fundamentalmente cuadros de los grandes maestros de finales del Renacimiento, entre los que destaca La Virgen de la silla de Rafael. A diferencia de la mayoría de los museos, las obras no se exponen siguiendo un orden cronológico o por autor, sino bajo un criterio de decoración, tratando de ajustarse al máximo al gusto y la estética de la época. Además, las distintas salas cuentan con mobiliario y esculturas que realzan tanto el espacio como las obras expuestas.
La galería abrió sus puertas al público por primera vez en 1833. Ocupa la zona más noble del palacio, que se corresponde con los antiguos apartamentos del Gran Duque y las salas de recepción. Las estancias más destacadas están decoradas con frescos realizados por Pietro da Cortona, que rinden homenaje a la gloria de la familia Médici.
El Palacio Pitti
Construido por la familia Pitti, proveniente del mundo de los negocios, el palacio fue adquirido en 1549 por los Médici. Se trata de una inmensa construcción renacentista con una fachada de estilo bugnato (almohadillado), compuesta por piedras encajadas que le confieren un aspecto imponente. Además de la Galería Palatina, no puedes perderte los magníficos jardines de Boboli, estructurados en torno a un anfiteatro.
Museo con muchísimas obras, pinturas, esculturas, objetos e incluso trajes cuando esta última parte está abierta. El problema es que está mal explicado, mal iluminado, y te sientes un poco perdido ante la acumulación de cosas por ver sin una conexión evidente.