En el banco de arena que separa la bahía del océano
En San Diego, un cordón de arena estrecho separa el océano Pacífico de la bahía de Mission. Es sobre esta lengua de tierra donde se construyó Mission Beach, un barrio costero donde las casas se apiñan unas contra otras hasta la orilla del agua.
El tejido residencial es denso, casi compacto, y le otorga al lugar un aspecto diferente al de las demás playas de la ciudad.
Por qué visitar Mission Beach
Mission Beach fue una de las últimas comunidades costeras de San Diego en desarrollarse, a partir de 1914, bajo el impulso de un sindicato dirigido por John D. Spreckels. Ya en 1916, las arenas del barrio albergaban una Tent City, un campamento estacional de tiendas de campaña a rayas y casetas que prefiguraba la vocación turística del lugar.
Hoy en día, el barrio se extiende a lo largo de cerca de dos miles de frente marítimo, entre el estuario del río San Diego al sur y Pacific Beach al norte. El Mission Boulevard constituye su arteria principal, atraviesa el barrio de norte a sur y lo divide en dos sectores.
El boardwalk y Belmont Park
Un paseo de hormigón, el Oceanfront Boardwalk, bordea la playa durante aproximadamente tres miles y medio, desde North Pacific Beach hasta South Mission Beach. Allí se camina, se anda en bicicleta o en patines, en una convivencia regulada: la velocidad está limitada a ocho miles por hora, lo que obliga a ciclistas y peatones a compartir el espacio con precaución.
El barrio también alberga Belmont Park, un parque de atracciones frente al mar inaugurado el 4 de julio de 1925 bajo el nombre de Mission Beach Amusement Center. Dos atracciones del parque original sobreviven: el Giant Dipper, una montaña rusa de madera inscrita en el registro nacional de lugares históricos, y The Plunge, una piscina cubierta.
Consejo de amigo: en el boardwalk, ten en cuenta el límite de ocho miles por hora y lo estrecho de la vía compartida entre peatones, ciclistas y patinadores, por lo que conviene anticipar los cruces en lugar de hacer eslalon.
La playa y sus actividades
La playa en sí misma se presta para la natación, el surf y el paddle surf. Entre las olas del Pacífico en el lado oeste y las aguas más tranquilas de la bahía de Mission en el lado este, el barrio ofrece dos caras del agua a pocos cientos de metros la una de la otra, según te sitúes en la vertiente oceánica o en la vertiente de la bahía del cordón de arena.
Cuánto dura esta actividad
Calcula media jornada para un simple paseo por el paseo marítimo, o un día entero si aprovechas para disfrutar de la playa y las atracciones.
Desde el animado paseo marítimo hasta las orillas de arena, es una visita obligada cuando vas a San Diego. Una parte del paseo marítimo está llena de puestos y restaurantes. Si caminas un poco más hacia cualquiera de los extremos, no hay más que casas de playa frente al mar para contemplar. Es el tipo de playa relajada donde encontrarás a los lugareños haciendo footing o relajándose en sus patios, mientras los turistas pasean disfrutando de las vistas. Está permitido hacer surf, montar en bicicleta, patinar y salir de fiesta. Si vas, ten en cuenta que aparcar es una auténtica pesadilla. Tardamos más de una hora en encontrar un sitio para estacionar.