Parque del Belvedere: opiniones y consejos prácticos

Avenue Taieb M'Hiri, 1002 Túnez, Túnez
Avenue Taieb M'Hiri, 1002 Túnez, Túnez
Parc du Belvédère de Tunis

El Parque del Belvedere, el pulmón verde de Túnez y su mirador suspendido

Sobre las colinas de la capital tunecina se extiende el Parque del Belvedere, un oasis de 110 hectáreas donde la frescura de la vegetación contrasta con el bullicio urbano. Creado a finales del siglo XIX sobre un antiguo olivar, este parque de estilo inglés dibuja un paisaje de colinas con bosquetes y céspedes, recorridos por senderos sombreados.

En la cima, una cúpula de estilo árabe y andaluz vigila el golfo de Túnez, mientras que, en la parte baja, familias y paseantes se refugian del calor mediterráneo.

Un jardín parisino bajo el cielo tunecino

En 1892, las autoridades del protectorado francés encargaron a Joseph Laforcade, entonces jardinero jefe de la ciudad de París, la misión de acondicionar esta colina. El proyecto era ambicioso: transformar 110 hectáreas de olivar en un parque paisajista. Las plantaciones finalizaron en 1897, pero el parque permaneció cerrado durante más de una década para permitir que la vegetación se estableciera en condiciones óptimas. No fue hasta 1910 cuando abrió oficialmente sus puertas al público.

Este parque de corte inglés destaca por su diversidad botánica: pinos de Alepo, palmeras majestuosas, ficus gigantes, eucaliptos aromáticos y olivos centenarios componen una paleta vegetal mediterránea. Sus calzadas permiten recorrerlo en coche, una particularidad poco común que lo convierte también en una ruta de paso muy apreciada por los tunecinos para evitar los atascos del centro.

La Koubba, joya arquitectónica con vistas privilegiadas

En el punto más alto del parque se alza el Kobbet El Haoua, literalmente el pabellón del aire. Esta joya arquitectónica del siglo XVII no fue construida originalmente aquí, sino que adornaba el Palais de la Rose en La Manouba. Las autoridades coloniales lo hicieron desmontar piedra a piedra para reconstruirlo en el Belvedere, donde comenzó una segunda vida.

La cúpula despliega sus galerías con arcadas, columnas esbeltas, vidrieras de colores y paneles de estuco calado. Desde su terraza, la vista abarca el follaje del parque antes de perderse hacia el golfo de Túnez y, a lo lejos, el perfil azulado del Djebel Boukornine. Este pabellón sigue siendo un remanso de paz donde se mezclan la contemplación y la frescura.

Un parque con múltiples facetas

Tesoros arquitectónicos y culturales

A la entrada del parque, el Musée d'Art Moderne (Museo de Arte Moderno) ocupa el antiguo casino neomorisco inaugurado en 1901. Este elegante edificio acogió en su día conciertos de artistas como Edith Piaf y Dalida, además de albergar exposiciones de Picasso y Miró en la década de 1970. Actualmente transformado en club de oficiales, el edificio recuerda la época dorada cultural de Túnez.

Una midha, sala de abluciones del siglo XVIII trasladada desde el Souk el-Attarine de la medina, añade valor patrimonial al entorno. Hoy en día alberga el Club Enfants et Nature (Club de Niños y Naturaleza), un espacio pedagógico dedicado a la educación ambiental.

Espacios de descanso y ocio

El parque ofrece numerosos puntos de desconexión. El lago artificial poblado de patos atrae a las familias, mientras que los cafés de estilo andaluz sirven limonadas heladas bajo la sombra de los enormes árboles del caucho. Las zonas de juegos aparecen a lo largo de los senderos, y los vendedores de helados y pasteles tradicionales son el deleite de los más pequeños.

Los habitantes de Túnez acuden allí para practicar footing matutino, hacer yoga al aire libre o simplemente descansar sobre el césped durante las jornadas de calor intenso. Esta concentración de vegetación constituye un auténtico balón de oxígeno cuando las temperaturas asfixian la capital.

El consejo de un amigo: visita el parque al final de la tarde para disfrutar de la luz dorada sobre el golfo de Túnez desde la terraza de la Koubba. Lleva un pícnic y busca un hueco bajo los pinos para un momento de calma absoluta lejos de la agitación urbana. El parque resulta especialmente agradable durante la primavera y el otoño.

El zoológico y la cuestión del bienestar animal

Diseñado entre 1963 y 1969 por arquitectos paisajistas alemanes de Colonia, el zoológico se extiende a lo largo de trece hectáreas y recibe cerca de un millón de visitas cada año. Alberga especies de la fauna africana, como flamencos rosas, elefantes, leones, monos y osos tibetanos. Sin embargo, las condiciones de cautiverio de los animales son objeto de críticas recurrentes. En los últimos años se han emprendido obras de rehabilitación para mejorar el entorno de los animales, aunque todavía queda camino por recorrer para consolidar estas mejoras.

Información práctica:

  • Puntos fuertes del parque: vegetación exuberante, arquitectura histórica, vistas panorámicas excepcionales, buena accesibilidad
  • Actividades posibles: paseos a pie o en coche, pícnics, observación de la naturaleza, yoga al aire libre, visita al Musée d'Art Moderne
  • A saber: la Association des Amis du Belvédère (Asociación de Amigos del Belvedere), creada en 1989 y apoyada por el WWF, trabaja por la preservación de este patrimonio y busca su inscripción en la lista de Jardines Históricos Mundiales

Horarios

Abierto de martes a domingo, según el siguiente horario: - Mayo a octubre: de 9:00 a 19:00 - Noviembre a abril: de 9:00 a 17:00
Horarios indicativos, sujetos a cambios

Opiniones sobre Parque del Belvedere

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