Visitar el Parque nacional Royal Flora Ratchaphruek
La flor de Ratchaphruek, emblema nacional, luce un amarillo intenso que simboliza tanto el budismo como la monarquía. Hacía falta un jardín botánico a la altura para rendir homenaje a este árbol, tan querido en Tailandia.
Historia
Este parque se diseñó en 2006 como escenario de la exposición internacional de horticultura Royal Flora Ratchaphruek. El evento se organizó para celebrar el sexagésimo aniversario del reinado de Rama IX. Este impresionante recinto de 80 hectáreas adoptó el nombre de la flor amarilla, símbolo indiscutible del país.
Hubo que esperar hasta 2008 para que los visitantes de todo el mundo pudieran finalmente pasear por sus instalaciones y admirar sus tesoros.
El Parque nacional Royal Flora Ratchaphruek
Durante aquella exposición internacional, multitud de naciones levantaron pabellones para exhibir su cultura y destreza en la horticultura. A lo largo de 92 días, 30 jardines internacionales convivieron en el interior del recinto. La iniciativa fue un éxito rotundo que atrajo a más de 4 millones de visitantes. El Centro Real de Investigación Agrícola sigue realizando estudios en varios de los invernaderos del parque.
Este espacio natural alberga más de 2.5 millones de árboles y flores, que representan a 2200 especies tropicales distintas.
Las dos atracciones principales del lugar son el invernadero de orquídeas y el pabellón Royal Ho Kham.
Al ser la orquídea la otra gran flor de Tailandia, cuenta con un espacio dedicado en un invernadero inmenso. Allí encontrarás miles de ejemplares coloridos, incluyendo algunas variedades muy raras que solo se encuentran en esta región.
Por su parte, el pabellón Royal Ho Kham es un edificio espléndido que representa la arquitectura Lanna característica del norte del país.
Es un jardín inmenso y cuidado que merece la pena recorrer con calma.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Había leído opiniones muy mezcladas sobre este parque, pero personalmente lo encontré muy agradable. Las flores y plantas no son todas exóticas, pero hay un jardín de orquídeas muy bonito que merece la pena ver. El templo que hay en el recinto también es muy bello, sobre todo el paisaje de alrededor. Es bastante fácil llegar en tuk tuk y es perfecto para pasar media jornada (por ejemplo, después de haber hecho un circuito de tirolesa por la mañana).