Visitar el Castillo de Buda (Budai var)
En el cielo de Budapest, es imposible no verlo. El Castillo de Buda vigila la capital húngara desde las alturas, dominando el Danubio. Aunque el paso del tiempo le ha infligido daños considerables, su imponente presencia sigue siendo inigualable. Lo que en la Edad Media fue un palacio gótico y sede de los soberanos es hoy el hogar de la Galería Nacional Húngara y del Museo de Historia de Budapest. Inscrito en el patrimonio mundial de la UNESCO junto con el Barrio de Buda, constituye un centro cultural de primer orden cuya restauración continúa en la actualidad.
Un palacio grandioso de destino azaroso
Sobre su colina, el castillo conserva el carácter firme de sus fortificaciones originales. Sin embargo, el Castillo de Buda ya no es el mismo que proyectaron los soberanos de la Casa de Anjou en el siglo XIII. La conquista de los otomanos marcó el inicio de su declive, especialmente en 1686, durante un incendio que provocó su destrucción casi total. Fue reconstruido bajo el reinado de María Teresa, aunque hubo que esperar a Francisco José I y a su esposa Sissi para que recuperara todo su esplendor en 1904. Convertido en un fastuoso palacio neobarroco, el complejo sufrió nuevos daños durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Renovado en 1980 con un estilo que prioriza la sencillez, sigue siendo grandioso por sus dimensiones. Su historia, marcada por los cambios, se percibe en cada piedra. Hoy, las salas de la Galería Nacional Húngara albergan obras de arte desde la Edad Media hasta nuestros días. Junto a los lienzos de Pal Szinyel Merse o Bertalan Székely, se puede admirar una excelente colección de retablos del gótico tardío en la Sala del Trono. Este giro cultural rinde homenaje a la vida intelectual y artística que floreció entre sus muros bajo el rey Matías I. Por su parte, el Museo de Historia de Budapest, que narra el devenir de la ciudad desde la época medieval, ocupa un lugar privilegiado, al igual que la Biblioteca Nacional Széchényi.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Barrio visitado con un guía excelente, Mate (free tour Civitatis). Destruido y reconstruido varias veces. La "liberación" por parte de los soviéticos al final de la Segunda Guerra Mundial destruyó una buena parte de las construcciones y del palacio de los Habsburgo.
Por lo tanto, la mayor parte de lo que se ve ha sido reconstruido. Las fachadas del antiguo palacio esconden un interior que, al parecer, está un poco vacío y no tiene nada que ver con la época.
En resumen, un barrio interesante, pero que merece una visita guiada para entender bien su compleja historia.