Visitar la Iglesia de Matías en Budapest
Situada en la colina de Buda, la Iglesia de Matías es uno de los monumentos más icónicos de Budapest, tanto por su arquitectura como por su historia convulsa y su ubicación central en el barrio del castillo.
Un edificio marcado por las transformaciones
La Iglesia de Matías, o Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Budavár, es uno de los templos religiosos más antiguos de la capital húngara. Fundada en el siglo XIII durante el reinado de Béla IV, ha experimentado numerosas modificaciones, reconstrucciones y restauraciones a lo largo de los siglos.
Debe su nombre actual al rey Matías Corvino, quien celebró sus bodas en ella. Durante la ocupación otomana, el edificio fue transformado en mezquita, antes de recuperar su función católica y ser renovado por completo en el siglo XIX por el arquitecto Frigyes Schulek en un estilo neogótico espectacular.
Arquitectura cuidada hasta el último detalle
Lo que más llama la atención al acercarse es su tejado cubierto de tejas vidriadas de colores, un elemento característico del estilo húngaro, además de su esbelta aguja visible desde gran distancia. Su fachada, profusamente esculpida, revela una multitud de detalles entre portales trabajados y gárgolas. En su interior, la nave se baña en una luz tenue, filtrada por grandes vidrieras policromadas. Las paredes y columnas exhiben pinturas murales de gran refinamiento.
En el coro, los visitantes pueden observar una réplica de la corona de San Esteban, principal símbolo de la nación húngara.
Un entorno dinámico en el corazón de Buda
Más allá de su valor arquitectónico, la Iglesia de Matías es un espacio cultural activo donde se organizan conciertos de música clásica, aprovechando la acústica notable de su nave principal.
La plaza frente a la iglesia, situada justo al lado del bastión de los pescadores, suele ser un punto muy concurrido, ofreciendo vistas panorámicas sobre el Danubio y el Parlamento como telón de fondo. El templo está rodeado de callejuelas empedradas, cafeterías y pequeñas tiendas, lo que convierte esta zona en una parada obligatoria durante cualquier recorrido por el barrio del castillo.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Iglesia que domina la colina de Buda, no te la puedes perder con su tejado multicolor, que le queda muy bien.
El interior se puede visitar, es de pago pero no es demasiado caro. Por cierto, la taquilla para comprar las entradas está justo al lado de la del Bastión de los Pescadores... y sigo sin entender por qué había diez veces más gente en esta última, cuando se puede visitar la parte gratuita del Bastión para conseguir el mismo efecto.
En resumen, si tienes tiempo, ve a ver también el interior: bonita arquitectura gótica, muy alta, con vidrieras preciosas. Puedes comprar allí tejas de colores del antiguo tejado (¡tejas de cerámica producidas localmente!).