El Palacio da Pena: cuando un rey artista reinventó el castillo de cuento de hadas
Las torres amarillas y rojas emergen de la niebla matinal como una aparición irreal. A 500 metros de altitud, encaramado en un espolón rocoso de la sierra de Sintra, el Palacio da Pena desafía todas las convenciones arquitectónicas. No es exactamente un castillo medieval, ni tampoco un palacio barroco. Es el sueño de un hombre enamorado de un lugar.
¿Por qué visitar el Palacio da Pena?
Este palacio fue el primer edificio romántico de Europa, construido treinta años antes del famoso Neuschwanstein de Luis II de Baviera. En 1838, el rey consorte Fernando II de Portugal, de origen alemán, quedó prendado de las ruinas de un monasterio jerónimo devastado por el terremoto de 1755. Decidió construir allí su residencia de verano y confió el proyecto al ingeniero Wilhelm Ludwig von Eschwege.
El resultado es un mosaico de estilos neogótico, neomanuelino, neoislámico y neorrenacentista. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1995 y los portugueses lo eligieron como una de las Siete Maravillas de Portugal en 2007. En días despejados, su silueta se divisa desde Lisboa.
La arquitectura y sus extravagancias
Las fachadas multicolores
El rojo y el amarillo que dan fama al palacio son, en realidad, un regreso a sus orígenes. Durante décadas, las fachadas habían tornado a gris antes de ser restauradas con sus tonos originales a finales del siglo XX. El efecto visual es impactante frente a la vegetación exuberante que rodea el edificio.
Las terrazas y miradores
La Terraza de la Reina, orientada al sur, ofrece un panorama vertiginoso sobre la costa atlántica y la llanura de Sintra. El camino de ronda permite rodear por completo la roca sobre la que descansa el palacio. La niebla que suele envolver las colinas añade una dimensión casi fantástica a la experiencia.
Consejo de amigo: por la tarde, después de las 15h, la afluencia disminuye notablemente porque los grupos organizados abandonan el lugar. Los horarios de la mañana, a las 9:30, siguen siendo muy solicitados pero ofrecen una luz ideal para hacer fotografías.
Las salas interiores
El interior del palacio revela los gustos eclécticos de Fernando II. La Sala Árabe expone su colección de porcelanas orientales bajo lámparas góticas y vidrieras de Europa central. La capilla conserva un retablo del siglo XVI firmado por Nicolau de Chanterene. Los aposentos reales mantienen su mobiliario de época, incluso en las cocinas, donde se pueden ver los utensilios de cobre grabados con las iniciales PP por Palacio da Pena.
La visita guiada por el interior dura unos 45 minutos. Las salas son estrechas y la circulación se realiza en fila india durante los periodos de mayor afluencia.
El parque de las 500 especies
Fernando II no se conformó con construir un palacio. Creó a su alrededor un arboreto de 200 hectáreas donde conviven secuoyas de California, cipreses de Lawson, ginkgos de China y helechos arbóreos de Australia. El clima húmedo de la sierra de Sintra permite que esta vegetación exótica prospere.
Puntos destacados del parque:
- El Chalet de la Condesa de Edla, construido para la segunda esposa de Fernando II, cuya fachada está decorada con corcho local
- La Cruz Alta, punto más alto de la sierra a 528 metros de altitud
- El Valle de los Lagos, especialmente fotogénico durante la primavera
- El jardín de las camelias, florecido de noviembre a marzo
Prepara calzado cómodo para caminar. Desde la entrada del parque hasta el palacio, calcula 30 minutos de subida a pie. Un autobús lanzadera de pago realiza el trayecto cada 15 minutos para quienes prefieran ahorrar fuerzas.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Es un palacio realmente atípico, con todos sus colores y su arquitectura, cuanto menos, sorprendente.
Es impresionante porque fue construido sobre una colina, lo que hace que se vea desde lejos.
Les aconsejo encarecidamente que hagan una visita guiada para no perderse nada de la historia de este lugar y, sobre todo, para evitar la fila interminable en verano.