La Plaza del Comercio en resumen
Este espacio, conocido habitualmente como Plaza del Comercio, constituye el epicentro de Lisboa. Situada en el histórico barrio de Baixa, esta plaza es una parada obligatoria en la capital portuguesa.
Originalmente, el lugar albergaba el palacio y la residencia de la familia real. Este edificio fue construido en 1511 y se denominaba Terreiro do Paço (Tierra del Palacio).
En 1755, el palacio fue destruido por un terremoto que arrasó gran parte de la ciudad. Los arquitectos Eugenio dos Santos y Carlos Mardel decidieron entonces crear un espacio rectangular de 3500 metros cuadrados rodeado de grandes arcadas. La Praça do Comércio adquirió así la forma que conocemos hoy. Durante la era de los grandes descubrimientos, la plaza era el punto donde se desembarcaban, negociaban y vendían las especias, el oro y los productos provenientes de América. De ahí su nombre: ¡Plaza del Comercio!
En 1910, la plaza fue pintada de rosa para proclamar el fin de la monarquía y el nacimiento de la república. Hoy en día, el color amarillo ha sustituido al rosa, pero la república sigue vigente.
Actualmente, la Praça do Comércio alberga oficinas gubernamentales y numerosos restaurantes se han instalado bajo sus arcadas. Es un lugar de gran interés cultural e histórico donde resulta muy agradable pasear. Su ubicación es privilegiada, ya que se abre hacia la desembocadura del río Tajo. Desde allí, es posible divisar el puente del 25 de Abril, esa estructura roja que recuerda al Golden Gate en miniatura. En el lado opuesto al Tajo se encuentra un arco de triunfo que exhibe figuras emblemáticas de la historia portuguesa, como Vasco de Gama o el Marqués de Pombal. En el centro de la plaza destaca la estatua ecuestre de José I, realizada por el escultor Joaquim Machado de Castro, cuyas obras se encuentran repartidas por toda la ciudad.
En definitiva, la Praça do Comércio es un enclave fundamental donde te recomiendo descansar y refrescarte a la sombra de los soportales tras una larga caminata por el casco antiguo.
¡El corazón de Lisboa! Esta plaza forma un conjunto arquitectónico sublime, con sus edificios amarillos y sus arcos orientados hacia el Tajo. Los dos puntos de interés son el Arco de Triunfo de la Rua Augusta, con su hermosa estatua de Vasco de Gama, y la escultura de bronce de José I. Les recomiendo visitar el Arco para subir a la cima. La entrada, que solo cuesta unos pocos euros, se encuentra al pie del monumento. A pesar de estar siempre llena de gente, esta plaza es perfecta para hacer fotos y tomar algo en una terraza.