Visitar el Castillo de San Jorge
Situado en Lisboa, dentro del pintoresco barrio de la Alfama, el Castillo de San Jorge destaca como uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Ofrece a sus miles de visitantes anuales una vista panorámica privilegiada sobre la capital de Portugal y el río Tajo.
Una antigua fortaleza militar
El recinto cuenta con 11 torres, entre las que sobresalen el torreón, la Torre del Archivo (también conocida como Torre del Tesoro), la Torre de la Cisterna, la Torre del Palacio y la Torre de San Lorenzo, todas conectadas por altos muros almenados. En su segundo patio aún se conservan restos de una antigua cisterna y una pequeña entrada denominada Puerta de la Traición, que en su día fue utilizada exclusivamente por mensajeros secretos.
Un pilar del patrimonio portugués
La exposición permanente detalla su convulsa historia y su evolución arquitectónica. Este enclave fue un punto estratégico ocupado por diversas civilizaciones, incluyendo visigodos y moros, antes de ser conquistado en el siglo XII por Afonso Henriques, el primer rey del país. Convertido en centro del poder político, administrativo y militar, el castillo fue escenario de hitos históricos, como la recepción a Vasco de Gama tras su expedición a las Indias. Aunque recientemente se han realizado trabajos para recuperar sus materiales originales, el monumento perdió parte de su esencia gótica original durante la década de 1940, cuando el dictador Salazar ordenó la demolición de varias de sus estructuras.
Sus jardines, estanques y miradores invitan a pasear con calma, un ambiente del que dan fe los pavos reales y cisnes que habitan el recinto. Su camera obscura, un sistema de lentes que proyecta imágenes de la ciudad, permite observar Lisboa desde perspectivas y ángulos inusuales. El castillo ofrece visitas guiadas gratuitas en español, portugués e inglés cada 20 minutos, entre las 10:00 y las 17:00.
No es posible realizar reservas anticipadas por Internet. Se recomienda acudir a primera hora o durante la franja del mediodía. El castillo organiza actividades lúdicas y pedagógicas a lo largo del año, por lo que es aconsejable consultar la programación oficial antes de la visita.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Antigua fortaleza defensiva, muy impresionante, este castillo es uno de los monumentos imprescindibles de Lisboa. La visita nos sumerge en un bonito entorno medieval con murallas, torres, pero también jardines y pavos reales. El edificio se conserva bastante bien. Me decepcionó un poco el museo y las explicaciones históricas de la audioguía, de las cuales no recuerdo gran cosa. El ascenso hacia el castillo merece la pena sobre todo por el esfuerzo, gracias al panorama suntuoso que ofrece sobre los tejados de Lisboa. Calcula unas 2 horas de recorrido por unos quince euros.