El lujo como ADN
Parece que el adjetivo alemán rima con lujo y opulencia. Si los coches alemanes nos han acostumbrado a un nivel de refinamiento y elegancia particular, lo mismo ocurre en el aire con esta compañía, Lufthansa, que ha cultivado el German touch de alta gama desde sus inicios.
Sus orígenes se remontan a Berlín en 1926, año en que nació este gigante del transporte aéreo en Europa tras la fusión de dos empresas germanas: Deutsche Aero Lloyd y Junkers Luftverkehr. Posteriormente, una serie de alianzas estratégicas convirtieron a Lufthansa en co-fundadora del grupo Star Alliance y en propietaria de varias filiales de renombre, entre ellas Swiss, Lufthansa Regional, Eurowings Europe, Austrian y Brussels Airlines.
¡Una First Class reconocida a nivel mundial!
Si bien estas alianzas permitieron a la compañía expandirse, su meteórico crecimiento se debe sobre todo a un factor clave: su First Class. Esta clase ha forjado su reputación mundial y le ha valido una lluvia de premios, incluyendo las 5 estrellas en la clasificación Skytrax en 2013. Su secreto es el LUXE que se percibe en cada detalle, comenzando por el servicio de limusina y el acceso a salas VIP privadas, sin olvidar los menús gastronómicos, la vajilla de porcelana, los asientos cama reclinables a 180 grados, el Wi-Fi de alta velocidad u ofertas personalizadas.
Pero este lujo no se limita solo a la First Class. Se extiende también a la Business Class y a la Economy Class, sin dejar de lado la reciente Premium Economy Class, un condensado de clase ejecutiva a precio económico que sirve como buen punto intermedio para atraer nuevos clientes. Estos se suman a los 66 millones de pasajeros registrados en 2017 a los que la compañía transporta a más de 300 destinos en un centenar de países gracias a una flota de 336 aeronaves, incluido el mítico gigante A380.
Lleva dos días mi sobrino intentando volver a Hannover. Hoy le han cancelado el vuelo desde Frankfurt y no ha podido salir. El 14/08 salió de Cagliari con 4 horas de retraso hacia Múnich. El vuelo de conexión a Hannover ya había salido y se quedó en tierra... la asistencia es inexistente, se tuvo que buscar hotel y apañárselas solo. ¡Hoy le han cancelado el vuelo de Frankfurt a Hannover después de haber conseguido llegar a Frankfurt desde Múnich! ¡Espero que mi sobrino os denuncie penalmente porque dais pena!