Visitar Chartres
Capital del departamento de Eure-et-Loir, Chartres es célebre por su catedral, cuyos suntuosos vitrales azules están declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La catedral de Notre-Dame de Chartres conserva cerca de 2600m² de vidrieras policromadas que datan de la Edad Media y alberga el famoso Voile de la Vierge (Velo de la Virgen), que según la tradición habría llevado María durante la Anunciación. Sus dos torres, una románica y otra gótica, se divisan desde lejos. Además, el edificio se asienta sobre la cripta más vasta de Francia, la cripta de Fulbert, que en verano puede visitarse a la luz de las velas.
La capital del vitral
Hoy en día, Chartres sigue albergando numerosos talleres de artesanos que reproducen técnicas milenarias de soplado y vidriería. Asimismo, el Centre International du Vitrail agrupa 70 vidrieras auténticas de la época del Renacimiento. Se fundó en 1980 en el enclos de Loëns, un espacio que antiguamente servía al obispado para almacenar sus cosechas. El arte urbano también tiene su lugar: el barrio de Bel-Air atrae a muchos visitantes por sus fachadas cubiertas de murales que evocan el patrimonio local.
Cerca de allí, el antiguo palacio episcopal ha sido reconvertido en un espacio de exposición. Este palacio de los siglos XVII y XVIII acoge actualmente el museo des Beaux-Arts de Chartres. En cuanto a su arquitectura, destaca la impresionante reja de entrada y su escalera de hierro forjado, ambas de estilo Louis XV. En su interior, descubrirás obras de gran valor, como los doce esmaltes realizados para el rey Francisco I por el esmaltador Léonard Limosin, piezas del pintor Maurice de Vlaminck y el cuadro "Enfant de chœur" de Soutine. La cristalería también tiene su espacio con una muestra de las creaciones del escultor vidriero Henri Navarre.
Para los amantes de la historia, el castillo de Maintenon es una visita obligada. Es un castillo de época excepcionalmente conservado, con sus jardines a la francesa y los restos de un acueducto que, bajo el reinado de Luis XIV, tenía como objetivo desviar las aguas del Eure para llevarlas hasta Versalles.
Una ciudad milenaria y acogedora
Después, recorre las calles del casco antiguo, donde verás las casas más antiguas de Chartres, con sus fachadas de entramado de madera, como la Maison du Saumon. El mercado de abastos, situado bajo una bella estructura metálica de estilo Baltard del siglo XIX, es otro punto de interés. Continúa tu paseo junto al río Eure, que ofrece un entorno bucólico y natural. Hacia el norte, llegarás al cuidado jardín de horticultura de Chartres. Por el sur, bordea el parque junto al río antes de acercarte a una curiosidad local: la maison Picassiette, donde tanto los muros como el mobiliario están recubiertos de mosaicos.
Por último, tu paso por la capital de la Beauce no estará completo sin visitar el Compa, el Conservatoire de l’Agriculture, que alberga una fascinante colección de maquinaria agrícola de época.
¿Cuándo ir?
La mejor época para visitar Chartres es durante la temporada alta, entre mayo y septiembre. Ten en cuenta que, desde abril hasta finales de diciembre, cada noche se celebra el espectáculo Chartres en lumières, durante el cual todos los monumentos locales se iluminan de forma especial.
¿Cómo llegar?
Se puede acceder a Chartres fácilmente a través de la autopista A11, así como en tren o autobús. Está a unos 90 km de París, una hora de tren desde la estación de Montparnasse: desde España lo lógico es volar a París y hacer la excursión en el día.
Pasé un día muy agradable en Chartres. La catedral es realmente magnífica. Admiré durante mucho tiempo los detalles de las esculturas exteriores y los colores de las vidrieras. Justo al lado, el museo del Vitral presenta una espléndida colección de vidrieras del Renacimiento. Por lo demás, no hay mucho más que ver, pero me gusta mucho el entorno relajante de la ciudad. Las orillas del Eure ofrecen paseos muy bonitos.