Visitar Poitiers
Con cerca de 90 000 habitantes, Poitiers es una ciudad con un gran patrimonio que refleja su relevancia desde la Edad Media. Importante urbe universitaria en la región de Nueva Aquitania y capital del departamento de la Vienne, su universidad se fundó en 1431 y vio pasar a grandes nombres de la literatura y la ciencia como Rabelais, Descartes o Du Bellay. El proyecto del Futuroscope, situado a pocos kilómetros de Poitiers, nació en la década de los 80. Este parque temático dedicado al futuro y las nuevas tecnologías reúne numerosas atracciones lúdicas, digitales e interactivas, y recibe cada año a casi 2 millones de visitantes.
Una ciudad de relevancia en la Edad Media
En la historia, Poitiers es conocida por haber sido escenario de varios enfrentamientos: fue en sus alrededores donde los francos dirigidos por Carlos Martel frenaron las incursiones musulmanas en el año 732. En 1356, la ciudad presenció la victoria de Inglaterra sobre las tropas francesas del rey Juan II el Bueno. Durante la guerra de los Cien Años, Poitiers se convirtió además de forma temporal en la capital del reino de Francia, un estatus que propició la apertura de su prestigiosa universidad en 1431.
El baptisterio Saint-Jean atestigua la importancia del territorio poitevino ya en época merovingia: en su interior se conserva una antigua pila bautismal empleada para los bautizos por inmersión hasta el siglo VIII. Poitiers cuenta asimismo con una de las joyas de la arquitectura románica en el país: la iglesia Notre-Dame-la-Grande. Al caminar por el centro, darás también con el Museo Sainte-Croix, que atesora interesantes colecciones artísticas, incluidas piezas célebres de Camille Claudel.
El Palacio de Leonor de Aquitania
Poitiers vivió etapas de esplendor bajo el reinado de Leonor de Aquitania y Enrique II Plantagenet, rey de Inglaterra. De hecho, Leonor de Aquitania instaló allí su corte en el palacio de los condes de Poitou-duques de Aquitania. Coronado por el torreón de Maubergeon, el edificio albergó el palacio de Justicia de Poitiers hasta 2019, antes de ser adquirido por el ayuntamiento. Hoy en día se puede visitar, y su gran salón de gala, la sala de los Pasos Perdidos, funciona como espacio de exposiciones. También fue en la época de Leonor de Aquitania cuando se ordenó levantar la catedral Saint-Pierre, de traza gótica, que no se terminaría hasta dos siglos más tarde.
Aunque el Renacimiento resultó menos convulso, dejó en Poitiers numerosos palacios urbanos, entre ellos el notable Hôtel Fumé. Como ciudad verde, Poitiers acoge además el parque de Blossac, diseñado a partir de 1753 siguiendo la traza de los jardines a la francesa. Con una extensión de nueve hectáreas, el recinto se asoma al valle del Clain y regala panorámicas despejadas. No te pierdas la Rosaleda de Poitiers, un despliegue de color y aromas que reúne centenares de variedades de rosas.
¿Cuándo ir?
La época más propicia para recorrer Poitiers va de mayo a septiembre.
¿Cómo llegar?
Se llega a Poitiers sin dificultad en tren o en autobús desde las principales ciudades francesas.
Ciudad espaciosa con parques grandes (mención especial para el de la Roseraie), una arquitectura medieval bastante bien conservada en el centro de la ciudad y las orillas del Clain, que son agradables para pasear.
En cuanto al ambiente, hay una comunidad estudiantil muy presente que hace que haya movimiento en los bares y locales nocturnos. Sin embargo, la mayoría de ellos se van de la ciudad durante las vacaciones de verano. Es más bien por las atracciones de la región por lo que vendréis en verano, como el Futuroscope a unos diez kilómetros al norte, el parque regional de la Brenne al este, el Castillo de Chauvigny, el parque zoológico de la Vallée des Singes...